Amnistía Internacional - 9 de enero de 2006

2006: un año decisivo para hacer realidad
el Tratado sobre Comercio de Armas

Este año los Gobiernos deben dar el impulso inicial a las negociaciones en torno a un Tratado sobre Comercio de Armas de carácter internacional, ha manifestado hoy la campaña Armas bajo Control en ocasión del inicio de la primera revisión de gran envergadura del control de armas que ha realizado la ONU en los últimos cinco años.

Los controles existentes no pueden hacer nada para proteger a los civiles inocentes, dicen tres informes publicados hoy por la campaña sobre el coste humano de la transferencia de armas a Haití (PDF de 709 KB), la República Democrática del Congo (PDF de 581 KB) y Sierra Leona (PDF de 611 KB).

Hay también un resumen en español de los tres informes mencionados (PDF de 66 KB).

La reunión que celebra la ONU esta semana en Nueva York preparará el terreno para una histórica conferencia de la ONU sobre el control de armas el próximo junio.

"En 2006, el mundo tiene que elegir: o continúa haciendo caso omiso del coste masivo de la proliferación de armas o, finalmente, actúa para controlar el comercio de armas -afirma Barbara Stocking, directora de Oxfam-. Sólo un criminal vendería a sabiendas una pistola a un asesino; sin embargo, los Gobiernos pueden vender armas a regímenes que tienen un historial de violaciones de Derechos Humanos o a países en los que las armas van a parar a manos de criminales de guerra."

No existe ningún acuerdo internacional integral que regule las transferencias de armas entre países. Por contraste, sí hay un tratado global vinculante que rige las transferencias de objetos como huesos de dinosaurio y sellos antiguos.

La campaña Armas bajo Control exhorta a todos los Estados miembros de la ONU que asisten a la reunión de esta semana a preparar el terreno para acordar un conjunto de principios globales que regulen la venta de armas como cimiento de un tratado internacional.

"Haití, la República Democrática del Congo y Sierra Leona fabrican un número muy reducido de armas, pero están inundados de armas, que se han usado para matar, mutilar, desplazar y empobrecer a millares de personas. Una y otra vez, los esfuerzos en pro del mantenimiento de la paz se han visto socavados por la inacción de los Gobiernos a la hora de introducir controles de armas eficaces. Por el bien de los millones de hombres, mujeres, niños y niñas que viven con el constante temor de la violencia armada, los líderes mundiales deben aprovechar esta oportunidad histórica de comenzar las negociaciones en torno a un Tratado sobre Comercio de Armas", manifiesta Denise Searle, directora general de campañas de Amnistía Internacional.

En Haití, la violencia armada que azota a la capital, Puerto Príncipe, ha hecho crecer la incertidumbre sobre la viabilidad de celebrar unas elecciones creíbles y pacíficas en los próximos meses. Este mes se aplazaron por cuarta vez las primeras elecciones presidenciales desde febrero de 2004, fecha en que el presidente Aristide huyó del país.

Yvonne, de veintinueve años, residente de Puerto Príncipe entrevistada para el informe sobre Haití, describió un ataque del que fue víctima el 18 de agosto de 2005: "Un grupo de bandidos vinieron a mi casa. Tenían ametralladoras, muchas armas. Me golpearon y me violaron. Antes no teníamos tanta violencia. Los bandidos matan a la gente y la policía mata a la gente. A las mujeres las violan todo el tiempo".

En Sierra Leona, según el informe, el embargo de armas impuesto por la ONU durante la guerra civil de 1991-2002 fue desacatado abiertamente. El existente mosaico de controles de armas ineficaces permitió que los comerciantes de armas inescrupulosos encontraran rápidamente la manera de eludir el embargo.

"La población civil de Sierra Leona, la República Democrática del Congo y Haití, así como de muchos otros países, ha sufrido una oleada de homicidios, violaciones y secuestros, y el comercio de armas no regulado ha fomentado estas atrocidades. Las víctimas no pueden dirigirse personalmente a los políticos que decidirán si se han de tomar medidas enérgicas contra el comercio de armas irresponsable, pero sus voces, y las de cientos de miles de personas cuyas vidas son destrozadas por la violencia todos los años, deben ser oídas", señala Rebecca Peters, directora de la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas.

Información general

La campaña Armas bajo Control es una iniciativa conjunta de Amnistía Internacional, Oxfam Internacional y la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas (IANSA). Su meta es conseguir que se reduzca la proliferación y el mal uso de las armas y convencer a los Gobiernos de que deben introducir un tratado vinculante sobre el comercio de armas.