El País - Martes, 17 de enero de 2006
Ejecutado en California Clarence Ray Allen,
de 76 años, ciego y minusválido
El Gobernador del Estado no ha concedido clemencia al reo pese a su estado de salud
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Clarence Ray Allen, de setenta y seis años, el preso más anciano del corredor de la muerte, ciego y minusválido, condenado por ordenar un triple asesinato hace veinticinco años para silenciar a los testigos de otro crimen, ha sido ejecutado esta mañana en el penal de San Quintín, en California. Allen estaba cumpliendo una cadena perpetua en el penal estatal de Folsom State Prison cuando facilitó a un preso que había recibido la libertad condicional una lista negra con los nombres de siete testigos que contribuyeron a su encarcelamiento. Su objetivo era que los siete testigos no pudieran testificar durante su juicio por apelación. El Tribunal Supremo rechazó el lunes, tan sólo unas horas antes de la ejecución, la petición final de clemencia del condenado, en la que sus abogados argumentaban que estaba enfermo y era demasiado viejo para ser ejecutado. Sus abogados habían argumentado que en el caso de Allen, que precisamente el lunes cumplió setenta y seis años, este castigo sería inusualmente cruel, algo que está prohibido por la Constitución de Estados Unidos. "Nos hace caer más bajo que nunca", dijo Michael Satris, uno de los abogados del recluso, que hoy se ha convertido en el decimotercer ejecutado desde que el Estado de California restableció la pena capital, en 1978. Además de estar ciego, sordo y padecer diabetes, el ejecutado debía desplazarse en silla de ruedas y el año pasado sufrió un ataque al corazón, del que fue reanimado exclusivamente para ser devuelto al corredor de la muerte. De hecho, para que se le pudiera ejecutar ha precisado de la ayuda, en la cámara de la muerte, de cuatro agentes de los servicios correccionales. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, había rechazado concederle la clemencia el pasado viernes bajo el argumento de que la cadena perpetua "no es el castigo adecuado para alguien que ordena asesinar testigos cuando está cumpliendo una condena de cárcel de por vida". El tribunal de apelaciones de San Francisco siguió los pasos de Schwarzenegger y decidió el domingo por la noche no frenar la ejecución. Schwarzenegger ya denegó clemencia hace un mes a Stanley "Tookie" Williams, fundador de la banda callejera Crips, condenado por tres asesinatos de los que se declaró inocente y que se conviritió en prisión en un conocido activista antiviolencia, escribió varios libros e incluso fue propuesto en alguna ocasión para el premio Nobel de la paz. |
El Mundo, 17 - I - 2006
ERA EL MÁS VIEJO DEL CORREDOR DE SAN QUINTÍN
California ejecuta a un preso de 76 años,
ciego, sordo y en silla de ruedas
El Supremo rechazó la petición final de clemencia pocas horas antes de la muerte
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EFE SAN FRANCISCO (EEUU).- El Estado de California ha ejecutado esta mañana a Clarence Ray Allen, un reo ciego y sordo que el lunes cumplió setenta y seis años. El preso fue sentenciado a la pena capital en 1982 por ordenar el asesinato de tres testigos de cargo. Cuando en San Francisco pasaba un minuto de la medianoche (9.01, hora peninsular española), se le puso una inyección que acabó con su vida treinta y siete minutos más tarde. El Tribunal Supremo rechazó, tan sólo unas horas antes de la ejecución, la petición final de clemencia del condenado, en la que argumentaba que estaba enfermo y que era demasiado mayor para ser ejecutado. Allen, que era el preso de más edad en el corredor de la muerte de la prisión de San Quintín, ordenó asesinar a tres testigos, mientras cumplía una condena a cadena perpetua por otro asesinato. El autor material de estas muertes, Billy Ray Hamilton, espera su ejecución, sin fecha, en el mismo penal. Sus abogados argumentaron que en el caso de Allen este castigo era inusualmente cruel, algo que está prohibido por la Constitución de Estados Unidos. "Nos hace caer más bajo que nunca", dijo Michael Satris, uno de los abogados del recluso, que se convertirá en el decimotercer ejecutado desde que el Estado de California restableció la pena capital, en 1978. El Consejo de Europa, por su parte, ha emitido un comunicado en el que su el secretario general, Terry Davis, ha afirmado que la pena de muerte es "siempre inadmisible" pero en las circunstancias físicas en las que se encontraba Allen es "grotesca". Allen, además de ciego, sordo y diabético, debía desplazarse en silla de ruedas y el año pasado sufrió un ataque al corazón. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, rechazó concederle la clemencia el viernes bajo el argumento de que la cadena perpetua "no es el castigo adecuado para alguien que ordena asesinar testigos cuando está cumpliendo una condena de cárcel de por vida". El gobernador destacó que los asesinatos fueron ordenados cuando Allen ya tenía cincuenta años de edad. "Su conducta no fue resultado de juventud o inexperiencia, sino de las decisiones duras y calculadas de un hombre maduro", señaló. El tribunal de apelaciones de San Francisco siguió los pasos de Schwarzenegger y decidió el domingo por la noche no detener la ejecución, avalada también por el Supremo. |