Amnistía Internacional - 19 de enero de 2006

Estados Unidos: nueva fecha
para la ejecución de Jaime Elizalde

Se ha fijado de nuevo la fecha para la ejecución de Jaime Elizalde, esta vez para el 31 de enero. Anteriormente se había fijado para el 2 de noviembre de 2005, pero se suspendió para dar tiempo a interrogar a Elizalde sobre unas declaraciones que había hecho en las que admitía haber sido el autor del asesinato de un hombre por el que otra persona está cumpliendo cadena perpetua.

Jaime Elizalde fue condenado a muerte en 1994 por los asesinatos de dos hombres. No había pruebas materiales que lo relacionaran con los crímenes, y las pruebas fundamentales en su contra se han puesto en duda.

Los dos hombres, Juan Guajardo y Marcos Vasquez, fueron asesinados a tiros el 5 de noviembre de 1994 ante un bar de Houston, Texas, donde Jaime Elizalde y su padre habían estado bebiendo. Jaime Elizalde y su padre fueron detenidos y acusados de los asesinatos. Todos los cargos contra el padre de Jaime Elizalde se retiraron finalmente, y fue puesto en libertad tras pasar más de dos años bajo custodia.

Según una petición de indulto presentada en 2005, en el juicio no se presentó ninguna prueba material que relacionara a Jaime Elizalde con el crimen. La fiscalía se basó exclusivamente en el testimonio de dos testigos presenciales.

Uno de ellos, en sus declaraciones originales a la policía, negó saber nada sobre los asesinatos, y negó haberlos visto ni saber quién era el autor, pero más tarde, en el juicio, dijo que había visto a Jaime Elizalde cometerlos.

El segundo testigo afirmó haber visto al asesino durante quince segundos, en la oscuridad, y no se puso en contacto con las autoridades para identificar a Elizalde hasta varios meses después de los crímenes.

La petición de indulto afirmaba también que los abogados que defendieron a Elizalde durante el juicio y en la apelación no investigaron su caso adecuadamente.

A consecuencia de ello, en ningún momento se han considerado testimonios importantes -incluidas declaraciones de testigos presenciales que respaldan su afirmación de inocencia- descubiertos por los abogados que se encargan de las apelaciones ante los tribunales federales. El motivo de no considerarlos es que deberían haberse presentado en fases anteriores del proceso judicial.

Todos estos argumentos se presentarán también en una nueva petición de indulto que los abogados de Jaime Elizalde están preparando, y que alega asimismo que Elizalde puede sufrir retraso mental.


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