Reporteros sin Fronteras, 25 - I - 2006

Google pone en marcha una versión censurada de su buscador

Reporteros sin Fronteras se siente descorazonada al saber que Google ha decidido poner en marcha, en China, una versión censurada de su buscador. Ahora, los internautas chinos tienen que contentarse con los contenidos validados por las autoridades de Pekín, una vez que han quedado fuera las informaciones del Tibet o los Derechos Humanos en China.

La puesta en marcha de Google.cn representará un día negro para la libertad de expresión en China. Mientras que la empresa defiende los derechos de los internautas norteamericanos frente a la justicia de aquel país, se burla de sus usuarios chinos.

A la luz de su estrategia en China, las ofuscadas declaraciones de Google sobre el respeto a la confidencialidad de los internautas nos parecen el colmo de la hipocresía. Igual que sus competidores, esta empresa nos explica que no le queda otra opción, porque tiene que plegarse a las leyes locales.

Pero es un argumento que no se aguanta. La libertad de expresión no es un principio accesorio que puede dejarse a un lado cuando se opera en una dictadura. Es un valor reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, e inscrito en la constitución china.

Hoy, en materia de censura, las empresas norteamericanas se pliegan a las mismas reglas que sus competidores chinos. Sin embargo, continúan justificándose hablando del efecto beneficioso que tendrá su actividad, a largo plazo.

Pero hay una cosa cierta : el Internet chino cada vez se aísla más del resto del mundo, y la libertad de expresión cada vez está más reducida.

Las profecías de esas empresas sobre el futuro de una Red libre y sin fronteras sirven para esconder errores éticos inaceptables.

La sociedad californiana aseguró su intención de poner en marcha, el 26 de enero de 2006, una nueva herramienta, Google.cn, para mejorar el servicio ofrecido a sus clientes chinos. Declaró que su nuevo buscador, con sede en China, será más rápido.

Reconoció que el servicio estaría censurado, de acuerdo con la "ley local", pero explicó que, aunque filtrar la información va en contra de sus principios, peor sería no proporcionar ninguna información a los internautas chinos.

Hasta ahora, Google censuraba únicamente su herramienta de actualidad, Google News, excluyendo los contenidos procedentes de los sitios prohibidos por las autoridades. Su buscador clásico, con sede en Estados Unidos y accesible en la dirección www.google.com/intl/zh-CN, no estaba filtrado. De esta forma, Google era el último de los grandes buscadores extranjeros que no censuraba la versión china.

Yahoo! colabora desde más de tres años con los servicios locales de censura.

Poniendo en marcha una versión que no integra los contenidos "subversivos", la empresa facilita el trabajo de filtrado del Net, efectuado por Pekín. En efecto, los internautas tienen pocas probabilidades de encontrar un sitio Web que no se encuentre incluido en los buscadores.

En su correo, la organización se preocupaba por algunas de las decisiones adoptadas por Google. En efecto, en julio de 2004, Google entró a participar en la empresa china Baidu, que comercializa un buscador ultra censurado en China.

Poco después, la sociedad californiana pidió, y consiguió, autorización para abrir una oficina en el territorio chino; una concesión que las autoridades chinas acompañaron de algunas condiciones.

Reporteros sin Fronteras publicó, el 6 de enero, seis recomendaciones para garantizar que las empresas del sector de Internet respeten la libertad de expresión, cuando actúan en países represivos.

Amnistía Internacional - 25 de enero de 2006

China: las empresas de Internet ayudan a la censura

El lanzamiento por Google de un motor de búsqueda chino autocensurado es el último de toda una sucesión de ejemplos de empresas mundiales de Internet que ceden a la presión del gobierno chino. El servicio restringe los derechos de los usuarios chinos de Internet a la libertad de expresión y a la libertad de información de las que gozan otros países.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, ha declarado en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos: "Al mismo tiempo que reconoce que Google ha adoptado una serie de medidas para garantizar el acceso de los usuarios chinos a Internet, Amnistía Internacional ve con consternación la creciente tendencia mundial en la industria de la tecnología de la información."

"Sea sucumbiendo ante las exigencias de las autoridades chinas o anticipándose a las preocupaciones del gobierno, las empresas que imponen restricciones que vulneran los Derechos Humanos tienen una visión de futuro muy limitada. Los acuerdos que suscribe la industria con el Gobierno chino, sean tácitos o por escrito, van en contra de la afirmación de la industria de la tecnología de la información de que promueve el derecho a la libertad de información de todas las personas, en todo momento y en todas partes."

El año pasado, Microsoft lanzó un portal en China que bloquea el uso de palabras como "libertad" en los textos de los blogs. La empresa ha clausurado hace poco el blog de Zhao Jing, que escribía con el seudónimo de Michael An Ti, después de que apoyó una huelga contra el despido por motivos políticos de un editor del Beijing News.

Por su parte, Yahoo ha reconocido haber revelado a las autoridades chinas datos de la cuenta de correo electrónico del periodista Shi Tao, que ejercía pacíficamente su derecho a difundir información, medida que contribuyó a su enjuiciamiento y a su condena a diez años de prisión.

"Los acuerdos entre empresas globales y las autoridades chinas han convertido la censura en Internet en norma en China –afirmó Irene Khan–. Las empresas de Internet justifican sus actos citando la normativa china. En realidad, estos acuerdos y la autocensura resultante violan tanto las normas internacionales como la propia Constitución china, que protege la libertad de expresión."

El Derecho Internacional garantiza el derecho a la libertad de información y a la libre circulación de ideas sin consideración de fronteras. Aunque con los años se han desarrollado algunas restricciones sobre estas libertades, la forma en que las empresas del sector de la tecnología de la información se están sometiendo a las poco claras políticas chinas es inaceptable.

"Internet anunció el acceso sin trabas a la información en un mundo sin fronteras. En cambio, las empresas están ayudando a los Gobiernos a construir fronteras para impedir que sus ciudadanos tengan acceso a la información", manifestó Irene Khan.