Clarín, 29 - I - 2006

ESCANDALOSA TÁCTICA EMPLEADA POR EL EJÉRCITO PARA OBLIGARLOS A ENTREGARSE

Estados Unidos admite el arresto
de las esposas de rebeldes iraquíes

WASHINGTON. AP Y DPA.

Soldados norteamericanos detuvieron al menos en dos ocasiones a las esposas de presuntos insurgentes en Iraq para presionar a sus maridos, según documentos del Pentágono que publicaron ayer medios estadounidenses.

La revelación generó las protestas de la organización de Derechos Humanos Unión Americana de Libertades Civiles, por el uso de esta "táctica inaceptable".

El portavoz del comando estadounidense en Bagdad, el teniente coronel Barry Johnson, dijo que las detenciones se realizan en aquellos casos en los cuales los maridos representan una "amenaza imperativa", pero los hechos que salieron a la luz pública dejan de nuevo en jaque el trato a los prisioneros en Iraq.

Los incidentes ocurrieron en 2004 en el marco de una serie de operaciones secretas llevadas a cabo por un grupo de fuerzas especiales. En una ocasión, arrestaron a una mujer de veintiocho años, madre de tres menores, entre ellos un bebé de seis meses.

La descripción de la detención fue hecha por un funcionario civil del Pentágono, quien participó de una redada para dar con un supuesto rebelde iraquí. Según un documento clasificado como "secreto", el 9 de mayo de 2004, "durante la reunión previa al operativo se recomendó al personal militar que si la esposa estaba presente, la detuvieran para hacer que el blanco primario se rindiera". Además señaló el funcionario que, "a pesar de mis continuas protestas, el líder del grupo detuvo a la mujer".

Según el autor del documento, la prisionera estuvo bajo custodia por dos días y luego fue liberada, pero aclaró que el episodio fue una clara violación a la Convención de Ginebra, en referencia a la detención de personas no combatientes.

En el caso de otra detenida, la táctica utilizada para capturar a otro supuesto insurgente, fue dejando una nota en la puerta de su casa en donde explícitamente le decía: "ven a buscar a tu esposa", todo esto bajo las sugerencias vía e-mail de un teniente coronel.

La detención de mujeres en Iraq se presenta en momentos en un grupo rebelde iraquí amenaza con asesinar a la periodista norteamericana Jill Carroll, secuestrada el 7 de enero, si Estados Unidos no deja en libertad a todas las detenidas en ese país. En respuesta a este llamado, Washington liberó el jueves a cinco mujeres que habían sido acusadas de ayudar a terroristas.