Médicos sin Fronteras, 8 - II - 2006
Zambia: los casos de cólera
siguen creciendo en la capital
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A principios de febrero, se registraban cada semana más de seiscientos nuevos casos. La intervención de emergencia para frenar la epidemia continúa. Desde diciembre de 2005, Médicos sin Fronteras (MSF) está respondiendo a un grave brote de cólera en Lusaka, la capital de Zambia. Los primeros casos aislados se detectaron el pasado agosto. Desde entonces, la enfermedad se ha propagado poco a poco. A principios de febrero, se registraban cada semana más de seiscientos nuevos casos. Además, se estima que la epidemia todavía no ha llegado a su pico. La temporada de lluvias -cuando generalmente empiezan los brotes- empezó en noviembre y no finaliza hasta abril. Hasta ahora, más del noventa por ciento de los casos -de un total aproximadamente de tres mil, incluyendo sesenta y dos fallecimientos- han ocurrido en Lusaka. Sin embargo, se está siguiendo de cerca la situación en el resto del país, ya que en varias regiones el cólera es considerado una enfermedad endémica. En Lusaka, una ciudad de 1,5 millones de habitantes, los primeros casos aparecieron en Kanyama, un suburbio donde está el supermercado más grande de la ciudad. La enfermedad se propagó después a los barrios de Chawama y George, en la parte oeste de la capital. Desde el principio del brote, el equipo de MSF que trabaja en un proyecto de VIH/SIDA en el país dio apoyo logístico y técnico a las autoridades locales. Dado el fuerte aumento de casos, en diciembre se decidió reforzar la intervención y se envió un equipo de emergencia. En el norte del país, se ha instalado un Centro de Tratamiento de Cólera (CTC) con capacidad para más de trescientos pacientes, y un segundo centro se está instalando al sur. Un equipo móvil también ayuda a que se den las condiciones adecuadas de tratamiento y saneamiento en los centros de la salud de la ciudad. Los equipos de MSF están a cargo de la puesta en práctica de protocolos médicos, la supervisión de los casos, asegurar la higiene y el saneamiento apropiados en los CTC y en las unidades hospitalarias de tratamiento de cólera, formar al personal local y asegurar los suministros de material médico y logístico. Sin embargo, tratar a los enfermos no es suficiente. Para frenar la propagación de la enfermedad, es necesario implementar medidas de higiene en la comunidad y un sistema efectivo de detección de nuevos casos. MSF también trabaja para asegurar el suministro de agua potable en las áreas más afectadas, así como en la desinfección de las casas de los pacientes y en asegurar entierros seguros. Además, se realizan actividades de sensibilización para promover estrictas medidas de higiene en la comunidad, como representaciones teatrales y distribución de folletos con información sobre cómo se transmite el cólera. Finalmente, MSF también hace vigilancia epidemiológica. MSF ha hecho frente a algunas dificultades para terminar el despliegue completo de su intervención, sobre todo debido a las trabas burocráticas y políticas en la administración zambiana que han retrasado el plan original. Sin embargo, y a pesar de estas dificultades con las autoridades, la intervención está ya en curso y se están consiguiendo los resultados previstos. El cólera se transmite principalmente a través del agua y los alimentos contaminados. Produce una fuerte diarrea que puede conducir rápidamente a la deshidratación severa y a la muerte, si no se trata de inmediato. La mayoría de las casos se pueden tratar adecuadamente administrando una solución de sales por vía oral y no requieren hospitalización. En casos de deshidratación severa, sin embargo, el paciente necesita rehidratación intravenosa. |