Amnistía Internacional - 10 de febrero de 2006
Irán: detenidos periodistas
por publicar un artículo satírico
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La periodista Elham Afroutan y hasta seis colegas suyos, que trabajan para el semanario provincial Tammadon-e Hormozgan (Civilización de Hormozgan), fueron detenidos el 29 de enero tras la publicación de un artículo satírico. Podrían ser presos de conciencia, detenidos únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Es posible que los siete se encuentren recluidos en régimen de incomunicación y estén expuestos a sufrir tortura y malos tratos. Si son juzgados y declarados culpables, podría imponérseles la pena cruel, inhumana y degradante de flagelación. En el artículo publicado en Tammadon-e Hormozgan se comparaba la Revolución Islámica de Irán de 1979 y la llegada del ayatolá Jomeini con el SIDA y se utilizaba al presidente Ahmadinejad para representar a la enfermedad. Los informes recibidos indican que el artículo apareció en la sección de salud del semanario debido a su título: "Lucha abierta contra el SIDA". Los periodistas fueron detenidos en la ciudad de Bandar Abbas, provincia de Hormozgan, donde tiene su sede el semanario, nada más publicarse el artículo. Se convocaron manifestaciones, en el curso de las cuales se saquearon e incendiaron las oficinas de Tammadon-e Hormozgan. Ali Dirbaz, director del semanario y diputado por Bandar Abbas, tuvo que responder a unas preguntas en la Fiscalía de Teherán, tras lo cual quedó en libertad bajo fianza. El 30 de enero, Radio Farda, que emite en farsi desde fuera de Irán, informó de que Ali Dirbaz había dicho que no sabía que iba a publicarse el artículo y que su autor debía ser ejecutado por los numerosos insultos contra la Revolución Islámica y las autoridades del Estado que había vertido en él. El encargado de Asuntos de Prensa del Ministerio de Cultura y Guía Islámica suspendió Tammadon-e Hormozgan poco después de las detenciones. En la declaración que hizo el Ministerio sobre el cierre del semanario acusa a éste de infringir la ley de prensa y remite el asunto a las autoridades judiciales competentes. No se tiene noticia de que se hayan presentado formalmente cargos contra Elham Afroutan y los demás periodistas detenidos junto con ella, ni de que hayan tenido acceso a un abogado, a sus familias o a servicios médicos. De acuerdo con varios artículos del Código Penal de Irán que tratan de los insultos al ayatolá Jomeini, fundador de la República Islámica, o a la Oficina del Líder Supremo y de la difamación de autoridades y otras personas, los periodistas podrían ser condenados a prisión, a recibir hasta setenta azotes o a ambas cosas. INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA El artículo 24 de la Constitución de la República Islámica de Irán dispone: "Las publicaciones y la prensa son libres de tratar todas las materias, excepto las que menoscaben los principios fundamentales del islam o los derechos de los ciudadanos". Esta protección constitucional de la libertad de prensa, incluso siendo limitada, no ha sido apenas respetada por las autoridades iraníes. A muchos periodistas y escritores se les ha restringido gravemente su derecho a la libertad de expresión y han sufrido graves violaciones de Derechos Humanos. El artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que Irán es Estado Parte, dispone que toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Aunque el Derecho Internacional reconoce que este derecho no es absoluto y puede estar sujeto a ciertas restricciones, establece que éstas deben imponerse sólo de acuerdo con lo previsto por la ley y si son proporcionadas y necesarias para determinados fines, como la protección de los derechos de otros, la seguridad nacional o el orden público. Aunque la protección de los derechos de los demás puede incluir la protección contra la difamación, en general se reconoce que el límite aceptable de las críticas es más amplio en el caso de los políticos que en el de los particulares. Los políticos se exponen a sabiendas al escrutinio público, por lo que se supone que deben tolerar más las críticas que los particulares, particularmente dado el interés del debate abierto de las cuestiones políticas. El Derecho Internacional no permite la restricción de la libertad de expresión simplemente porque a otros les parezca ofensiva una declaración. Amnistía Internacional considera que las personas encarceladas por ejercer su derecho a la libertad de expresión de acuerdo con el Derecho Internacional son presos de conciencia. Pueden consultar también la versión completa de esta página. |