Amnistía Internacional - 22 de febrero de 2006
Irán: 173 sufíes recluidos en régimen de incomunicación
|
Al menos ciento setenta y tres miembros de la comunidad de musulmanes sufíes Nematollahi se encuentran recluidos en régimen de incomunicación, según informes en la prisión de Fajr de la ciudad de Qom, donde se teme que sean torturados para obligarlos a hacer "confesiones". Los sufíes Nematollahi son musulmanes chiíes. Estas ciento setenta y tres personas forman parte de un grupo de unos mil doscientos sufíes Nematollahi que fueron detenidos el 13 de febrero, cuando las fuerzas de seguridad y miembros de los grupos organizados progubernamentales Hojatieh y Fatemiyon disolvieron violentamente una manifestación aparentemente pacífica contra una orden de las fuerzas de seguridad de evacuar un Hosseiniye, o lugar de culto de la comunidad, antes del 11 de febrero. Según informes, los detenidos están siendo interrogados en la prisión de Fajr de Qom, y al parecer se los está torturando para obligarlos a firmar confesiones falsas ya preparadas, en las que se afirma que la manifestación del grupo sufí era de motivación política y estaba vinculada a grupos contrarios al Gobierno. Se dice que van a leer estas confesiones falsas en la televisión nacional. Según informes, las familias de los detenidos no han podido conseguir información oficial sobre su paradero, su situación jurídica ni su salud, y tampoco han tenido los detenidos acceso a abogados. Los informes indican que el abogado Bahman Nazari, que es también musulmán sufí, viajó de la ciudad de Tabriz, en el noroeste de Irán, a Qom para intentar defender a los detenidos, pero al dirigirse a las autoridades para mostrarles su permiso para ejercer lo detuvieron a él también. Las protestas comenzaron el 9 de febrero, cuando algunos miembros de la comunidad sufí Nematollahi se congregaron dentro de su lugar de culto, a la vez que otros se apostaban fuera. Su número fue aumentando al llegar centenares de sufíes Nematollahi, incluidas muchas mujeres y niños, de otras partes del país. Las fuerzas de seguridad, entre las que había policía antidisturbios, tomaron posiciones alrededor del Hosseiniye. El 13 de febrero, hacia las tres de la tarde, fijaron un plazo para que los sufíes evacuaran el lugar. Según informes, rodeando el Hosseiniye había también miembros de los grupos Fatemiyon y Hojatieh, que gritaban consignas como "muerte a los sufíes" y "el sufismo es una conspiración británica" y distribuían folletos en los que se decía que los sufíes son enemigos del islam. En respuesta a estas acusaciones, algunos sufíes mostraron fotografías del difunto ayatolá Jomeini, fundador de la República Islámica de Irán, y de familiares suyos que habían muerto combatiendo por su país en la guerra contra Iraq para demostrar que no se oponían al Gobierno y hacer hincapié en que su comunidad es parte integrante de la sociedad iraní. Hacia las cuatro de la tarde, las fuerzas de seguridad avanzaron sobre el lugar de culto sufí, apoyadas por los grupos Fatemiyon y Hojatieh. Agredieron a los manifestantes a la entrada del Hosseiniye y asaltaron el edificio, utilizando gas lacrimógeno y explosivos. Al parecer, golpearon a muchas personas y, según algunos informes, prendieron fuego al lugar. Al día siguiente demolieron el Hosseiniye y las casas vecinas con buldózer. Unos mil doscientos manifestantes fueron detenidos y conducidos en autobuses a lugares desconocidos. Según los informes, a algunos, incluidas personas con lesiones graves, los llevaron a un estadio deportivo para interrogarlos. Los detenidos fueron interrogados y, en muchos casos, sometidos al parecer a torturas y malos tratos. Se sabe que la mayoría fueron puestos en libertad, pero que ciento setenta y tres continúan detenidos. Al parecer, los que quedaron en libertad tuvieron que firmar a cambio documentos en los que se comprometían a no asistir a ninguna reunión sufí en Qom y a presentarse en el departamento de inteligencia de sus respectivas ciudades. De acuerdo con los informes, algunos tuvieron que firmar también documentos en los que renunciaban al sufismo. Según los informes, se han dictado órdenes de detención contra el principal predicador sufí de Qom, Seyed Ahmadi Shariati, y contra cuatro abogados que han defendido anteriormente a la comunidad sufí -Amir Eslami, Omid Behrouzi, Gholamreza Harsimi y Farshid Yadollahi-. INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA La protesta y su represión por las autoridades tuvieron lugar en un clima de preocupación por la creciente "demonización" de que parecen estar siendo objeto los musulmanes sufíes. En septiembre de 2005, un ulema de Qom, el ayatolá Hossein Nouri-Hamedani, pidió que se adoptaran medidas represivas contra los grupos sufíes de la ciudad, a los que tachó de "peligro para el islam". En las últimas semanas se han publicado artículos contra ellos en los periódicos Jomhouri-ye Eslami y Kayhan. El 15 de febrero, el gobernador de Qom, Abbas Mohtaj, confirmó a Jomhouri-ye Eslami que se había detenido a un millar de personas tras la manifestación y que doscientas habían resultado heridas. Acusó a los sufíes de participar en una conspiración extranjera contra el Estado iraní, afirmando: "las potencias arrogantes aprovechan cada oportunidad para crear inseguridad en nuestro país, y los vínculos [de los sufíes] con países extranjeros son evidentes". El 21 de febrero, el fiscal general de Qom afirmó que sólo diez o quince de las personas detenidas continuaban bajo custodia. Pueden consultar también la versión completa de esta página. |