Amnistía Internacional - 23 de febrero de 2006

No cierren los ojos ante los abusos
del Reino Unido contra los Derechos Humanos

Bruselas, 23 de febrero de 2006. El día en que el Parlamento Europeo va a examinar formalmente la presunta complicidad de algunos de sus Estados miembros con abusos de la CIA, Amnistía Internacional (AI) ha dado a conocer un informe que muestra cómo el Reino Unido viene cometiendo un ataque sostenido contra las normas universales de Derechos Humanos que va mucho más allá de los vuelos de entrega, por medio de sus draconianas prácticas antiterroristas.

El nuevo informe, titulado "United Kingdom. Human Rights: a broken promise" (Reino Unido: los Derechos Humanos, una promesa incumplida, disponible también en PDF de 607 KB) expone con detalle cómo la lucha contra el terrorismo de un país ha generado un sistema kafkiano de leyes y prácticas que vulneran las normas fundamentales de Derechos Humanos y ha desembocado en abusos graves.

Se ha detenido a presuntos terroristas indefinidamente y sin cargos, en su mayoría basándose en información secreta que no podían refutar. Las duras condiciones de este internamiento, que en algunos casos ha durado tres años y medio, ha traumatizado a estos hombres y a sus familias. Aunque fueron puestos en libertad sin cargos, algunos han sido detenidos de nuevo y ahora se enfrentan a su posible expulsión a países donde podrían ser sometidos a tortura.

A lo largo de este proceso, el papel de los tribunales y los jueces se ha visto gravemente comprometido por leyes que restringen los poderes judiciales.

Ante la exhaustiva valoración negativa de AI, la organización de Derechos Humanos ha pedido a la Comisión Europea, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo que no permanezcan en silencio. En una carta abierta (PDF de 104 KB) dirigida a estas instituciones, la organización insta a la Unión Europea (UE) a que adopte con carácter urgente una postura contra los excesos de las políticas antiterroristas de los Estados miembros.

AI considera que la UE no puede seguir ocultándose tras una supuesta "falta de competencia" para enfrentarse a sus Estados miembros.

"Si la UE va a abordar con seriedad las acusaciones contra la CIA, no puede ignorar al mismo tiempo los abusos que cometen sus Estados miembros en su lucha contra el terrorismo. Al guardar silencio, la UE está permitiendo que el Reino Unido siente precedentes peligrosos para otros Estados miembros", ha declarado Dick Oosting, director de la Oficina de AI ante la UE.

"Mientras los tribunales nacionales luchan para impedir iniciativas peligrosas, la UE cierra los ojos", manifestó Oosting.

AI insta a la Comisión y al Consejo Europeos a que den el paso crucial de abordar la cuestión de la tortura, tanto en la UE como fuera de la Unión. La UE debe adoptar una postura firme contra las "garantías diplomáticas". Esta práctica tan polémica, que apoya el Reino Unido, va en menoscabo del Derecho Internacional y es contraria a la prohibición absoluta de la tortura.