Amnistía Internacional - 6 de abril de 2006
Yemen podría devolver a tres detenidos a Iraq,
donde podrían ser torturados
Estos tres ciudadanos iraquíes, que se cree que trabajan como maestros en Yemen desde 2002, fueron detenidos en marzo de 2003 en relación con presuntos planes para atentar contra las embajadas estadounidense y británica en la capital yemení, Sana'a, y se los acusó de haber sido agentes del Gobierno iraquí de Sadam Husein. Han sido absueltos de todos los cargos, pero ahora están expuestos a que los devuelvan a Iraq, donde podrían ser sometidos a tortura y malos tratos. El 3 de abril, la agencia France Presse citó a un funcionario de la fiscalía según el cual los tres hombres debían "ser expulsados rápidamente, ya que han sido absueltos. Han entrado en Yemen haciéndose pasar por maestros. No hay excusa para que se queden". En octubre de 2005, un tribunal de primera instancia de Sana'a absolvió a los tres, y el 4 de marzo el Tribunal de Apelaciones confirmó la decisión. En Iraq se ha sometido específicamente a detencion arbitraria, tortura y ejecución sumaria a personas de las que se sabía o se creía que estaban vinculadas con el Gobierno de Sadam Husein. Uno de estos tres ciudadanos iraquíes, citado el 11 de septiembre de 2005 por Reuters, dijo lo siguiente en los tribunales: "Instamos a las autoridades yemeníes a que no nos entreguen al Gobierno iraquí, especialmente ahora que se han emitido en canales de televisión por satélite imágenes nuestras y los cargos presentados contra nosotros, incluido el de que éramos agentes de los servicios de inteligencia del régimen anterior [...] tememos que nos entreguen a las autoridades estadounidenses en Iraq, con el riesgo que esto supone". INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA Se dice que las fuerzas de seguridad iraquíes recurren de manera generalizada a la tortura, consistente, según informes, en prácticas como propinar a la víctima fuertes golpes con cables en varias partes del cuerpo, quemarla con cigarrillos, aplicarle descargas eléctricas en los genitales y perforarle las piernas y los brazos con taladradoras eléctricas. Desde que el Gobierno de mayoría chií, encabezado por el primer ministro Ibrahim Al Ya'afari, llegó al poder en mayo de 2005, se ha formulado graves denuncias de tortura contra las fuerzas de seguridad controladas por el Ministerio del Interior. Entre las víctimas figuran las personas sospechosas de estar relacionadas con grupos armados de oposición y de participar en "actividades terroristas". Devolver a una persona a un país donde esté expuesta a sufrir tortura constituye un incumplimiento de las obligaciones contraídas por Yemen en virtud del Derecho Internacional, incluida la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Pueden consultar también la versión completa de esta página. |