Amnistía Internacional - 7 de abril de 2006
Estados Unidos: observaciones de AI sobre el tercer día
de actuaciones preliminares de las comisiones militares de Guantánamo
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Siguen adelante las vistas preliminares ante las comisiones militares en Guantánamo, a pesar de que está pendiente una decisión de la Corte Suprema sobre su legalidad. Un representante de Amnistía Internacional asiste a ellas como observador. Amnistía Internacional lleva mucho tiempo pidiendo que se anulen los juicios ante comisiones militares y que se revoque la Orden Militar que los hace posible, ya que tiene fallos fundamentales y todo juicio celebrado en virtud de ella violará las normas internacionales sobre juicios justos. Por ello, la organización ha expresado gran consternación por todas las medidas tomadas para seguir adelante con los juicios, incluidas las vistas preliminares. A continuación se incluye un resumen de las conclusiones iniciales de Amnistía Internacional sobre el tercer día (6 - IV - 2006) de esta serie de actuaciones. Primer día de actuaciones en el caso de Binyam Muhammed Binyam Muhammed es víctima de la práctica estadounidense de la "entrega extraordinaria" (1). Fue detenido en Pakistán y se cree que lo trasladaron a Marruecos antes de enviarlo a Afganistán y, finalmente, a Guantánamo. Denuncia haber sido sometido a tortura o malos tratos en los cuatro lugares donde estuvo detenido. Hoy fue el primer día de las actuaciones preliminares en su caso. Se le acusa de conspirar con miembros de al Qaeda para atacar civiles y objetivos civiles, asesinar, destruir propiedades y cometer actos de terrorismo. El acusado entró en la sala con grilletes. Según su abogada defensora militar, la comandante Yvonne Bradley, fue su deseo llevar los grilletes. Al aparecer en público por primera vez tras cuatro años de transferencias ilegales, tortura y confinamiento, quería que lo vieran como había estado: encadenado. La Instrucción Nº 1 de las Comisiones Militares dispone que todo acusado debe tener un abogado defensor militar, y también puede tener un abogado civil, que debe ser ciudadano estadounidense. Cuando el presidente del tribunal informó a Binyam Muhammed de su derecho a un abogado, éste le preguntó de qué derechos estaba hablando, subrayando que había pasado cuatro años sin derechos. Binyam Muhammed dijo al tribunal que no entendía cómo se esperaba que fuera a confiar en un abogado militar estadounidense después de que Estados Unidos lo ha llamado "terrorista" y "enemigo". Sosteniendo un cartel escrito a mano en el que se podía leer "CONN MISSION" (misión estafa), protestó, afirmando que el noventa por ciento de los tribunales permitían a los acusados defenderse a sí mismos sin ayuda de un abogado, mientras que la "CONN MISSION" obligaba a que lo representara un miembro del mismo ejército que lo tenía detenido. El presidente del tribunal decidió que las normas de la comisión no permitían al acusado representarse a sí mismo. Cuando pidió a la abogada defensora militar, comandante Bradley, que continuara con su tarea, ésta explicó que no podía debido a un conflicto de intereses, y se remitió a una opinión consultiva de diecinueve páginas que había elaborado un experto en leyes de Pensilvania, el Estado donde está expedida su licencia. El presidente ordenó a la abogada que continuara con su defensa, a pesar de la antedicha opinión, donde se le advertía que no debía continuar contra los deseos del acusado. Señalando su posición superior en la jerarquía frente a la comandante Bradley, el presidente afirmó que, según las leyes militares, ésta debía obedecer su orden directa. Al final, el presidente hizo un extenso receso y al reanudar la vista pidió a la defensa que indicara sus motivos para dejar de representar al acusado y fijara un horario para argumentarlos. Se trata del tercer caso durante las vistas preliminares en que un detenido ha pedido representarse a sí mismo ante el tribunal, un derecho reconocido por las leyes estadounidenses e internacionales, pero no por las normas de las comisiones militares. El caso de Binyam Muhammed pondrá a prueba la nueva norma que pretende prohibir el uso de pruebas conseguidas mediante tortura en las actuaciones de las comisiones. Binyam Muhammed ha denunciado que fue entregado a Marruecos, donde fue sometido a brutales torturas, como realizarle cortes en los genitales con una cuchilla. La fiscalía informó al presidente de que el Gobierno tiene previsto que todos los funcionarios gubernamentales y otros testigos de la fiscalía testifiquen bajo seudónimos. Esto aumenta el peligro de que puedan presentarse pruebas extraídas bajo tortura ante la comisión sin que el acusado pueda cuestionar la credibilidad del testigo ni la forma de obtención de la prueba. El caso seguirá juzgándose la primera semana de junio. Si desean más información sobre el caso de Binyam Muhammad, consulten: ¿Quiénes son los detenidos de Guantánamo? Caso 12: Benyam Mohammed al-Habashi (21 - IX - 2005) Nota (1): Amnistía Internacional utiliza el término "entrega extraordinaria" para describir la transferencia de personas de un país a otro sin mediar ningún proceso judicial y administrativo y al margen del Estado de Derecho. En el marco de la "guerra contra el terror", esta práctica fue iniciada principalmente (aunque no exclusivamente) por Estados Unidos, y llevada a cabo con la colaboración, la complicidad o la aquiescencia de otros Gobiernos. Su objetivo es mantener a los detenidos al margen de cualquier supervisión judicial que pueda suponer un obstáculo para los interrogatorios. |