Prensa Latina - Miércoles 12 de Abril de 2006
Arrestan a una treintena de periodistas en Nepal
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Katmandú. La policía arrestó hoy en esta capital a una treintena de periodistas que participaban en una manifestación para exigir mayor libertad de expresión en el país, donde en estos momentos rige el toque de queda. En las demostraciones de rechazo de este miércoles, organizadas por la Federación Nepalesa de Periodistas, participaron un centenar de informadores que reclamaban la restauración de la democracia en el reino del Himalaya. Desde el inicio de las protestas hace siete días, cuatro personas murieron por disparos de la policía y cerca de dos mil estudiantes, líderes y activistas políticos fueron detenidos. La víspera, las autoridades también arrestaron a diez turistas, que demandaban el restablecimiento de la democracia en Nepal, y desafiaron el toque de queda, impuesto desde el sábado pasado por las autoridades locales. Los diez extranjeros, de nacionalidad alemana, israelí, rusa y francesa, junto a otro centenar portaban pancartas en las que pedían el comienzo de las discusiones para resolver la crisis política en el empobrecido país. Se trata del primer caso conocido de detenciones de turistas extranjeros en Nepal. El rey Gyanendra prohibió mediante el toque de queda una gran manifestación que estaba prevista para el sábado último en Katmandú y ordenó el cierre de los servicios de teléfonos móviles. Sin embargo, desde entonces, se registran protestas espontáneas que se transforman en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que emplean municiones, pelotas de goma, bombas de gas lacrimógeno, palos de madera e incluso piedras para tratar de sofocar las movilizaciones. Hoy se organizó un mitin en el centro de esta capital y la huelga general se ha extendido de forma indefinida. Los siete principales partidos políticos de la oposición juraron intensificar las protestas. Ram Sharan Mahat, líder del Congreso Nacional, uno de los más importantes partidos políticos, advirtió que las manifestaciones continuarán hasta que el rey regrese el poder. El toque de queda impuesto por el Gobierno nepalí ha afectado las transacciones de varios bancos y compañías financieras en Nepal. Janardan Acharya, portavoz del Banco de Rastriya Banijya, señaló que las instituciones financieras se derrumbarían pronto si la situación continúa de esta manera. La comunidad internacional instó al rey Gyanendra a adoptar una iniciativa que resuelva la actual situación mediante un acuerdo que involucre a todas las fuerzas políticas. El monarca destituyó al Gobierno el 1 de febrero de 2005 y asumió el poder absoluto, lo cual ha generado una situación de tensión que en la última semana desató la violencia. El Gobierno nepalés levantó hasta nuevo aviso el toque de queda sólo en una parte del valle de Katmandú y los distritos de Lalitpur. |
Reuters Alertnet, 12 - IV - 2006
Fourth Nepali killed by troops as protests flare
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By Gopal Sharma and Y.P. Rajesh KATHMANDU, April 12 (Reuters) - Nepali troops shot dead an activist on Wednesday as violent pro-democracy protests flared for the seventh day across the troubled Himalayan nation. The latest death is the fourth during a mass campaign launched by political parties last Thursday to force the monarch to end his absolute rule. The royalist government relaxed a daytime curfew in the capital city Kathmandu, although protests continue to be banned and there was no indication of King Gyanendra trying to defuse the crisis. Wednesday's shooting took place in Nawalparasi town, 200 km (125 miles) west of Kathmandu, when hundreds of demonstrators clashed with police, Yogesh Bhattarai, a senior leader of the Communist Party of Nepal (UML), told Reuters. Troops also opened fire at hundreds of activists in Jhapa town, to the east of Kathmandu, wounding several, one local journalist said. But local officials denied the shooting and said the protesters had only been baton-charged. The Communist Party of Nepal said in a statement that 26 people were wounded in Jhapa and 13 in Nawalparasi. Hundreds of protesters defied a curfew in the western tourist resort town of Pokhara and clashed with police before some 200 were detained, witnesses said. About 5,000 people marched through the main streets of Nepalgunj town on the Indian border, about 550 km (350 miles) west of Kathmandu. But despite the relaxation of the curfew in Kathmandu, there was a relative lull in protests with only a handful of peaceful demonstrations. A curfew had been in force since Saturday in a bid to quell protests called by the seven main political parties against King Gyanendra's power grab 14 months ago. The U.S. embassy said it was reducing its activities in Nepal due to the disturbances and cancelling a planned visit to the country this week by a group of Congressmen. "In scaling back the activities, the mission ... has gone to minimal staffing," it said in a statement. REBEL APPEAL Maoist rebels, fighting since 1996 to topple the monarchy, urged soldiers and policemen to back the people in their struggle against the king. "The new regime about to be born will develop a new structure, a new democratic army," Maoist chief Prachanda said in a statement without elaborating. Although political parties, businessmen, doctors and lawyers had vowed to stage a big demonstration in the capital on Wednesday, stiff security foiled their plans. But residents in Kathmandu, who poured into the streets with the curfew being lifted, said they were confident multi-party democracy would be restored soon. "How long can they do this, how long can they beat people and arrest them and stop them?" asked Krishna, a Kathmandu resident who gave only his first name. "The king can't even control his son, how can he control the country?" he said, referring to Prince Paras who was in the past known for his playboy image. The mass campaign, backed by Maoist insurgents, had been due to end on Sunday but was extended indefinitely as stringent security measures prevented big rallies against the king. On Tuesday, troops shot at activists, wounding many, after they burned tyres, chanted slogans and clashed with police in Gongabu, a Kathmandu suburb. Gyanendra justified taking power in February 2005 by saying politicians had failed to crush a raging Maoist revolt. But the turmoil in the troubled nation has only worsened. The Maoist conflict has killed more than 13,000 people and wrecked the aid-and-tourism dependent economy of one of the ten poorest countries in the world. International pressure has mounted on the king to end his crackdown and restore democracy. |
Amnistía Internacional, 10 - IV - 2006
Nepal: temor por el aumento de la violencia
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Amnistía Internacional ha instado al Gobierno de Nepal a que refrene a las fuerzas de seguridad, manifestando que teme que en los próximos días aumente la violencia. "En lugar de justificar el uso de fuerza excesiva, el Gobierno debe garantizar que la policía y el ejército actúan dentro de la ley para proteger la vida de las personas", ha declarado Purna Sen, directora del programa de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía. "El restringir las manifestaciones pacíficas mediante órdenes de prohibición, toques de queda y detenciones arbitrarias de centenares de personas sólo sirve para inflamar una situación ya de por sí inestable." Tres personas murieron y muchas más resultaron heridas a manos de miembros de las fuerzas de seguridad durante el fin de semana, en un intento por controlar las manifestaciones, en ocasiones violentas. Además, el ministro del Interior ha hecho una amenaza velada en la que advierte de que el Gobierno podría tomar medidas más enérgicas contra los manifestantes. Los observadores del país han señalado que el número de manifestantes y fuerzas de seguridad en las calles parece ir en aumento, y que ambos bandos recurren cada vez más a la violencia. Aunque muchas de las manifestaciones celebradas en Nepal en los últimos días han sido pacíficas, en otras se han producido agresiones por parte de los manifestantes, algunos de los cuales han arrojado piedras, ladrillos, botellas y otros objetos a los miembros de las fuerzas de seguridad. En una conferencia de prensa celebrada ayer, el ministro del Interior advirtió: "El Gobierno ha mantenido la mayor contención hasta el momento. A partir de ahora, dejaremos de ser un espectador silencioso". Las fuerzas de seguridad gubernamentales no han mantenido la mayor contención ni pueden ser calificadas de "espectador silencioso". Se ha visto a sus miembros propinando golpes y patadas y arrojando piedras a los manifestantes. En muchos casos, siguieron golpeando e insultando a manifestantes que ya estaban bajo control. Algunas de las personas puestas bajo custodia habían sufrido heridas graves, según periodistas locales y defensores de los Derechos Humanos. Los observadores locales también informaron de que miembros de las fuerzas de seguridad de Katmandú habían entrado en domicilios privados en las zonas donde se celebraban concentraciones, habían agredido a sus residentes, habían destruido bienes y habían detenido a algunas personas. "El Gobierno debe ordenar investigaciones inmediatas e imparciales sobre todas las denuncias relativas al uso indebido de la fuerza o de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad", ha declarado Purna Sen. "Las victimas y sus familias merecen justicia y compensación." Los representantes de los partidos políticos estimaban que, a lo largo de la última semana, se había detenido a más de un millar de personas. La alianza política compuesta por siete partidos que convocó las recientes manifestaciones se ha comprometido a continuar con su programa de protestas, pese a la amenaza del Gobierno de tomar medidas adicionales para limitar esa actividad. Amnistía Internacional ha pedido repetidamente al Gobierno que respete el derecho a la manifestación política pacífica. Los periodistas y activistas de Derechos Humanos locales afirman que el Gobierno ha restringido la emisión de pases para el toque de queda en un aparente intento de limitar el escrutinio público de la conducta ejercida por las fuerzas de seguridad durante el control de las manifestaciones. Algunos activistas de Derechos Humanos que han intentado intervenir en casos de brutalidad policial han sido a su vez objeto de agresiones y acoso. |
Amnistía Internacional - 6 de abril de 2006
Nepal: centenares de activistas
partidarios de la democracia, detenidos
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Amnistía Internacional ha instado hoy al Gobierno nepalí que ponga fin a la detención de activistas de la sociedad civil y los partidos políticos y deje en libertad de inmediato y sin condiciones a todas las personas detenidas por la expresión pacífica de sus opiniones políticas. "Hostigar a los líderes de la oposición política pacífica no sólo es inaceptable, sino también peligroso –ha manifestado Purna Sen, directora del Programa para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional–. Reprimir la actividad política pacífica aumenta el riesgo de enfrentamiento violento y abusos contra los derechos humanos." En los dos últimos días se ha detenido a centenares de personas, según medios de comunicación locales. Es probable que en los próximos días se practiquen nuevas detenciones, ya que la oposición política ha convocado una huelga de cuatro días en todo el país, acompañada de protestas que culminarán en una manifestación multitudinaria en la capital, Katmandú, el 8 de abril. El Gobierno ha prohibido totalmente las concentraciones públicas en Katmandú. |