El Mundo, 8 - V - 2006

LA ONG PRESENTA UN NUEVO INFORME

Save the Children denuncia la explotación sexual infantil
en los campos de refugiados de Liberia

La necesidad económica es uno de los motivos por los que las niñas acceden al comercio sexual

La organización humanitaria Save the Children denuncia en un informe la explotación sexual infantil que se registra en los campos de refugiados de Liberia y que podría afectar a hasta un cincuenta por ciento de las niñas de entre doce y dieciocho años.

Según el estudio "From Camp to Community: Liberia study on exploitation of children" ("Del Campo a la Comunidad: estudio de la explotación infantil en Liberia", PDF de 165 KB) elaborado por la ONG a través de entrevistas con 315 menores que viven en campos de desplazados liberianos, un elevado número de niñas accede e incluso busca mantener relaciones sexuales con hombres mayores a cambio de dinero para sus familias, trato de favor o comida.

Los principales factores citados en las entrevistas como causas para que las niñas accedan al comercio sexual son las necesidades económicas, las presiones del grupo o de los padres o ver a otras niñas con objetos que quieren tener ellas también.

Entre los grupos de hombres con los que mantienen relaciones sexuales señalados por las encuestadas figuran hombres mayores, hombres de negocios de la comunidad, de los pueblos o ciudades cercanos o de otros países, así como mandos del campo de refugiados.

También citan a funcionarios gubernamentales, policías, ex combatientes, soldados liberianos y de las fuerzas de paz, trabajadores de las ONG locales y profesores.

La ONG señala que la mayor parte de estos casos no son denunciados porque los propios líderes del campo están implicados o porque las niñas sienten que se benefician o son los propios padres quienes no quieren denunciarlos.

Soluciones al problema

Ante esta situación, Save the Children recomienda el establecimiento de una oficina de un Defensor oficial en los campos de refugiados que propicie las denuncias contra los abusos.

Asimismo aconseja a los donantes internacionales que destinen entre el dos y el cuatro por ciento de los fondos a medidas para prevenir el abuso, y al Gobierno de Liberia le pide que haga cumplir la ley.

También pide reforzar el control de la conducta de las tropas, así como del personal de las ONG locales e internacionales.

Liberia ha vivido en los últimos quince años una guerra civil en la que han muerto más de doscientas cincuenta mil personas, y 1,3 millones se han visto obligadas a instalarse en campos de desplazados.