El País - Domingo, 11 de junio de 2006
Bush manifiesta su "seria preocupación"
por el suicidio de tres presos en Guantánamo
El responsable de la prisión considera los suicidios de estos prisioneros un "acto de guerra"
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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha expresado su "seria preocupación" por el suicidio, ayer sábado, de tres presos en la prisión militar de Guantánamo, cuya clausura ha pedido Naciones Unidas. A través de su secretario de comunicación, Tony Snow, ha señalado que "quiere asegurarse de que la investigación se hace correctamente y desde todos los puntos de vista". Los presos, dos saudíes y un yemení, se ahorcaron en sus celdas con tiras hechas de sábanas y ropas. Bush, que se encuentra pasando el fin de semana en Camp David, se enteró a las 7.45 de la mañana de ayer, hora local (las 15.45, hora peninsular española) de la muerte de los tres reclusos. El Departamento de Estado de Estados Unidos se mantiene en contacto con los Gobiernos de Arabia Saudí y Yemen. Snow ha señalado que después de conocer los hechos, el presidente ha expresado su preocupación por el incidente y ordenó que los cuerpos fuesen "tratados humanitariamente y con la mayor sensibilidad cultural" para mostrar el respeto por las tradiciones musulmanas. En un comunicado, el mando militar de la prisión de Guantánamo informaba ayer de que los tres fallecidos se habían suicidado en sus celdas ahorcándose con jirones de ropa y de sábanas, y que los intentos de reanimación habían resultado inútiles. Se trata de las primeras muertes de reclusos registradas en esta prisión, un centro que ha acaparado las críticas de la comunidad internacional. Según el comunicado, los tres hombres recibieron asistencia médica inmediata una vez que se descubrió que habían atentado contra sus vidas, pero perecieron. El mes pasado hubo violentos choques entre algunos detenidos y sus custodios militares. El incidente comenzó cuando algunos prisioneros, según el Pentágono, fingieron un suicidio. Los suicidios "reflejan la desesperación por una necesidad humana básica, la necesidad por la justicia, la necesidad de que alguien escuche lo que ellos tienen que decir", ha opinado William Goodman, director del Center for Constitutional Rights, un grupo de abogados con sede en Nueva York que ha representado a unos doscientos de los cautivos en Guantánamo. Primeras muertes En febrero, una comisión de expertos de la ONU aseguró que los métodos de interrogatorio usados por Estados Unidos en Guantánamo equivalían a torturas, y pidió la clausura inmediata de ese campo donde el Pentágono mantiene, desde 2001, a cientos de hombres capturados en decenas de países. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que "a los prisioneros de Guantánamo no se les puede mantener allí a perpetuidad y necesitan que se les dé una oportunidad para que se expliquen". Aunque la administración Bush ha hecho desde ayer todos los gestos para mostrar respeto por los muertos -insistiendo en que sus restos sean tratados de acuerdo a las tradiciones musulmanas- los portavoces del Pentágono dieron una evaluación diferente de las muertes. El jefe del Campo 1 en Guantánamo, el contraalmirante Harry Harris, ha dicho que "los prisioneros son listos y están muy comprometidos con su causa". "Esos individuos no tienen consideración por la vida, ni la nuestra ni la suya propia", ha afirmado. Para Harris, estos suicidios "no fueron un acto de desesperación sino, más bien un acto de guerra asimétrica contra nosotros". Desde que comenzaron a llegar los primeros cautivos a Guantánamo a fines de 2001, más de setecientos hombres han sido llevados ahí. Actualmente quedan cuatrocientos sesenta y dos prisioneros, y por lo menos veinticinco de ellos han hecho más de cuarenta intentos de suicidio. El general John Craddock, jefe del Comando Sur Conjunto bajo cuya jurisdicción está la base naval en la bahía de Guantánamo, ha sostenido que los cautivos "son elementos resueltos, inteligentes y comprometidos y continúan haciendo todo lo que pueden para convertirse en mártires en su guerra santa (yihad)". "Es probable que los intentos de suicidio continúen si Estados Unidos no da los pasos para que los detenidos tengan un juicio justo", ha dicho por su parte al diario Los Angeles Times Katherine Newell Bierman, una abogada de Human Rights Watch. |
Clarín, 11 - VI - 2006
UNA CÁRCEL DENUNCIADA POR VIOLAR LOS DERECHOS HUMANOS
Se suicidaron tres detenidos
en la base de Estados Unidos en Guantánamo
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Los encontraron ahorcados en sus celdas. Eran dos sauditas y un yemenita. WASHINGTON. AFP, AP, DPA y CLARÍN. Tres prisioneros recluidos en la cárcel militar estadounidense en Bahía Guantánamo, Cuba, se suicidaron ayer, informaron el Pentágono y el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos Los hombres se ahorcaron en sus celdas, dijo el jefe de la base, y al aparecer, actuaron coordinadamente para quitarse la vida en protesta por las condiciones de detención, señaló por su parte la cadena CNN. Es la primera vez que ocurre algo así en la prisión. En Miami el jefe de la base, contralmirante Harry Harris, juzgó que "no fue un acto de desesperación, sino un acto de guerra por parte de los detenidos". En Guantánamo, Estados Unidos mantiene a casi quinientas personas detenidas, sospechadas de terrorismo. La ausencia de juicios, las condiciones carcelarias y las denuncias de torturas levantan permanentes críticas de organizaciones humanitarias y de la ONU, y el viernes el presidente George Bush por primera vez admitió que la prisión podría cerrarse. Pero lo ocurrido ayer volvió a poner en el tapete las irregularidades que allí comete Estados Unidos. George Bush, que pasaba el fin de semana en la residencia de Camp David, fue notificado sobre el incidente por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Y se mostró "seriamente preocupado", dijo ayer la Casa Blanca. Según señaló el vocero Tony Snow ayer, el jefe de la Casa Blanca ordenó que los cadáveres sean tratados "humanamente" y con "respeto por la cultura" de los fallecidos. El Corán ordena la inmediata sepultura de los cuerpos. "Los guardias hallaron en sus celdas a dos sauditas y un yemenita que estaban inconscientes y sin respiración. Los tres recibieron inmediato tratamiento de emergencia para intentar reanimarlos", pero fue en vano, indicó el Gobierno. "Los tres prisioneros fueron declarados muertos por un médico luego de agotar todas las medidas de socorro", agregó la nota tras detallar que los nombres de los prisioneros no serían revelados. "El Departamento de Estado fue notificado y está en diálogo con los gobiernos de Arabia Saudita y Yemen", precisó el informe oficial. La mayoría de los detenidos fueron traídos de países musulmanes por Estados Unidos, que los vinculó difusamente a Al Qaeda o al régimen talibán que cayó en Afganistán a fines de 2001. Esta es la primera vez que presos en Guantánamo cometen suicidio, aunque ya habido decenas de intentos infructuosos de quitarse la vida en protesta por las condiciones de detención. El 18 de mayo pasado hubo incluso una revuelta de prisioneros en la cárcel de la base militar. Y desde mediados del año pasado varios detenidos realizaron huelgas de hambre y en algunos casos fueron alimentados a la fuerza para evitar su muerte por inanición. En mayo, el director de Human Rights Watch para las Américas, José Miguel Vivanco, le había dicho a Clarín: "Es muy grave lo de Guantánamo pero también lo de Abu Ghraib en Iraq, las cárceles en Afganistán, la entrega de prisioneros a países aliados, el trato a los que tienen en buques de guerra o en lugares secretos. Pero la administración Bush -agregó- está completamente cerrada en limitar al máximo las investigaciones. Hay el menos seiscientos militares, civiles y agentes de la CIA involucrados, sólo cuarenta fueron sentenciados y apenas diez (sólo 1,5%) tuvieron penas mayores a un año de cárcel. Es escandaloso. El Comando Sur estableció en la base naval la Fuerza de Tarea Conjunta (JTF, sigla en inglés) a fines de 2002. Fue para operar el centro de detención y conducir los interrogatorios a los detenidos en la "guerra contra el terrorismo". Sólo diez prisioneros fueron formalmente acusados como sospechosos de terrorismo. El Comando defendió la existencia del centro de detención: "Los detenidos en Guantánamo son peligrosos y continúan representando una amenaza para Estados Unidos y nuestros aliados. Expresaron su intención de matar a estadounidenses y a nuestros amigos si son liberados". |
Clarín, 11 - VI - 2006
Plantean dudas sobre los suicidios de tres presos
en la base de Estados Unidos en Guantánamo
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Fuentes del Gobierno de Arabia Saudita, de la Asamblea de Derechos Humanos de ese país y un abogado de prisioneros sauditas en ese centro de detención sospechan que podrían haber sido torturados. Advirtieron de la dificultad de que un suicidio pase inadvertido en una cárcel en la que los detenidos son vigilados las 24 horas. Un portavoz del Ministerio del Interior de Arabia Saudita, el vicepresidente de la Asamblea de Derechos Humanos de ese país y uno de los abogados de los presos sauditas en la cárcel de la base estadounidense de Guantánamo, en Cuba, expresaron sus sospechas acerca del supuesto suicidio de tres detenidos informado oficialmente ayer por el Gobierno de Washington. Según dieron a conocer el Pentágono y el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, tres presos de Guantánamo -dos sauditas y un yemenita- fueron hallados ahorcados en sus celdas. Los reportes oficiales sostiene que probablemente los tres actuaron coordinadamente para protestar por las condiciones de detención en esa cárcel a la que diversos organismos denunciaron por violaciones a los Derechos Humanos. El portavoz del Ministerio del Interior saudita, el general de división Mansur al Turku, manifestó a la prensa de su país sus sospecha de que los hombres pueden haber sido torturados, y aseguró que el reino se esforzará por recuperar los cuerpos para darles sepultura. El vicepresidente de la Asamblea Nacional saudita para los Derechos Humanos, Mofleh al Qahtani, coincidió en que "es posible que esos condenados hayan sido torturados" y advirtió que, como "el campo de detención está fuera del alcalce de los monitores neutrales, es fácil acusar a los prisioneros" de suicidio. Las sospechas son casi idénticas a las "serias dudas" que deslizó uno de los abogados de los prisioneros sauditas en Guantánamo, Katib al Shammari, quien destacó la dificultad de que un prisionero en Guantánamo pueda suicidarse sin que nadie se dé cuenta en un lugar en el que los reclusos son vigilados las veinticuatro horas del día mediante cámaras. |