Amnistía Internacional - 21 de junio de 2006

Siria: la destitución de empleados del Estado
por expresar sus opiniones viola los Derechos Humanos fundamentales

Diecisiete empleados del Estado que trabajan en diversos ministerios sirios han sido destituidos sin explicación, pero aparentemente por su relación con una petición, la Declaración Beirut-Damasco. Estas diecisiete personas firmaron el 12 de mayo la Declaración, que pide la normalización de las relaciones entre Siria y Líbano, y también firmaron una declaración posterior que pide la liberación de diez signatarios de la Declaración detenidos a mediados de mayo. Véase la declaración pública de Amnistía Internacional (AI) "Another wave of arrests of Human Rights defenders and civil society activists", del 17 - V - 2006.

La destitución de estas diecisiete personas fue ordenada por el primer ministro sirio Muhammad Naji al-'Otri el 14 de junio. Según la Ley del Trabajo siria, los empleados del Estado pueden ser destituidos sin motivo, pero pueden apelar contra esa decisión ante el Tribunal Administrativo.

AI considera que las destituciones violan las obligaciones contraídas por Siria en virtud del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en particular los artículos 19 y 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y, en relación con el lugar de trabajo, el Convenio sobre la Discriminación de la Organización Internacional del Trabajo.

Las personas destituidas son: Suheil Abu Fakhr, 'Essam Mahmoud, Fou'ad al-Bunni, Kamal al-Dabbas, Marwan Hamza, Nabil Abu Sa'ad y Haytham Sa'ab (empleados del Ministerio de Educación); Fadhl Hijaz y Lina Wafa'i (del Ministerio de Asuntos Locales); Selma Kerkoutli y Nadher Nasr (del Ministerio de Información); Kamal Bel'ous (del Ministerio de Economía); Ghaleb Tarbeh (del Ministerio de Electricidad); 'Essam Abu Sa'id (del Ministerio de Agricultura); Munir Shahoud (del Ministerio de Educación Superior); Dra. Niqola Ghenoum (del Ministerio de Salud); y Sulayman Shemr (del Ministerio del Petróleo), uno de los diez signatarios detenidos desde mediados de mayo.

AI pide al primer ministro sirio Muhammad Naji al-'Otri que aclare urgentemente los motivos por los que estas diecisiete personas han sido destituidas de sus empleos para el Estado, y que ordene su restitución inmediata si fueron despedidas por apoyar la Declaración Beirut-Damasco.

AI continúa asimismo pidiendo la liberación inmediata e incondicional de los diez presos de conciencia detenidos por firmar la declaración, y de todos los demás presos de conciencia de Siria.