La Jornada - Martes 18 de julio de 2006

La Corte Suprema de Chile le retira fuero por el caso

Pinochet, a juicio
por asesinatos de la "Caravana de la Muerte"

ENRIQUE GUTIERREZ, corresponsal

Santiago, 17 de julio. La Corte Suprema de Chile aprobó este lunes el desafuero del ex dictador Augusto Pinochet para que sea sometido a proceso por el asesinato de dos opositores en el contexto de la "Caravana de la Muerte".

El tribunal acogió una petición para privar a Pinochet de su inmunidad como ex presidente (1973-1990), con el fin de que enfrente un juicio por las muertes de Wagner Salinas y Francisco Lara, quienes integraban la guardia personal del derrocado presidente socialista Salvador Allende.

Ambos fueron detenidos en Curicó por la "Caravana de la Muerte" tres semanas después del golpe de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, y fueron fusilados en el regimiento Tacna de Santiago.

Como "Caravana de la Muerte" se conoció a una misión militar que recorrió varias ciudades del norte y el sur de Chile, y ejecutó, sin previo juicio, a setenta y cinco opositores que se encontraban encarcelados.

Pinochet enfrentó en 2001 un primer juicio por esos setenta y cinco asesinatos, pero la Corte Suprema cerró el proceso sin sanciones en julio de 2002, al considerar que el ex dictador padecía una "demencia moderada" que le impedía defenderse ante los jueces.

"Es posible revertir ese sobreseimiento de 2002 por una locura que nunca existió", afirmó el abogado Eduardo Contreras, que patrocinó esta nueva petición de desafuero.

El juez Víctor Montiglio, a cargo de la investigación, quedó a partir de ahora en condiciones de interrogar al ex dictador, de noventa años, y después decidir si lo somete a proceso. Montiglio mantiene otro proceso contra Pinochet por algunos de los ciento diecinueve desaparecidos de la "Operación Colombo", plan represivo de los servicios secretos del régimen militar de mediados de los años setenta.

El ex dictador afronta otra investigación judicial -en la que también perdió su fuero- por denuncias de fraude tributario, falsificación de documentos públicos y enriquecimiento ilícito, tras el descubrimiento de cuentas secretas suyas en bancos de Estados Unidos y otros países.

En tanto, un ex piloto del comando de aviación del ejército de Chile confesó al juez Hugo Dolmestch que en 1987 arrojó cinco cuerpos de militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), desde un helicóptero de Pinochet, por órdenes del entonces dictador.

De acuerdo con el diario La Nación, los militantes fueron detenidos por la Central Nacional de Informaciones, para canjearlos por el coronel Carlos Carreño, secuestrado presuntamente por el FPMR.

Sin embargo, el ex piloto, conocido como "Chino Campos", afirmó que los cinco hombres fueron inyectados con un veneno que les quitó la vida y que tras recoger los cuerpos del campo militar de Peldehue los lanzaron desde un helicóptero frente las costas de San Antonio.


Enlaces relacionados:

Clarín, 18 - VII - 2006

LA DICTADURA ENTRE 1973 Y 1990

Chile: un oficial confesó
que tiró cuerpos al mar por orden de Pinochet

Lo contó ante un juez, según reveló un diario chileno. No trascendió el nombre del militar.

SANTIAGO DE CHILE. AFP y DPA.

Un oficial del ejército chileno que sirvió como piloto de Augusto Pinochet confesó a un juez que arrojó cinco cuerpos de militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) desde un helicóptero por orden del dictador, reveló ayer el diario La Nación de Santiago.

El testimonio estaría en manos del juez Hugo Dolmestch, quien investiga una serie de violaciones a los Derechos Humanos ocurridas durante el régimen militar en Chile (1973-1990).

En su relato, el ex piloto, conocido por sus camaradas como "el Chino Campos" -su verdadero nombre no trascendió- afirmó que el hecho ocurrió en 1987 y que tras recoger los cadáveres desde el campo militar de Peldehue los lanzaron desde un helicóptero frente a las costas de San Antonio, en el centro de Chile. Y agregó que su copiloto fue un oficial que aún está en servicio activo y trabaja en una agregaduría militar en Europa.

El testigo sostuvo que los militantes del FPMR Gonzalo Fuenzalida, Julio Muñoz Otárola, José Peña Maltés, Alejandro Pinochet y Manuel Sepúlveda habían sido detenidos por la Central Nacional de Informaciones (CNI), para canjearlos por el coronel Carlos Carreño, secuestrado supuestamente por el grupo paramilitar de izquierda.

Sin embargo, en setiembre de 1987, cuando estaban detenidos en un cuartel de la CNI fueron inyectados con un veneno que los mató. El responsable de envenenarlos fue un enfermero de la Policía secreta del dictador, quien se suicidó hace cuatro años. El jefe directo del "Chino Campos", el coronel Mario Navarrete, le ordenó usar uno de los helicópteros institucionales para deshacerse de los cuerpos.

Para el caso del oficial activo, y como ha sido la tendencia en el ejército con los funcionarios que estén involucrados en casos de violaciones de los Derechos Humanos, se estima seguro que será alejado de la institución.

La versión sostiene que el hecho de que se haya ocupado uno de los helicópteros de Pinochet no era una prueba suficiente, salvo porque el testigo aseguró en su testimonio que la orden provino del ex dictador.

Dolmestch ya acreditó la detención y los asesinatos, por los cuales están sometidos a proceso desde 2002, al jefe de la CNI, general retirado Hugo Salas Wenzel, al comandante retirado Krantz Bauer, al mayor retirado Alvaro Corbalán, al capitán retirado Luis Sanhueza Ros; a los suboficiales retirados Manuel Ramírez y René Valdovinos y a los empleados civiles de Ejército César Acuña, Manuel Morales, Luis Santibáñez y Víctor Ruiz.

El medio dice que el magistrado está convencido que una vez detenidos los frentistas, la orden desde el alto mando fue que el régimen no negociaba con terroristas y se decretó la sentencia de muerte. Los cuerpos de las víctimas fueron atados con rieles de tren antes de tirarlos al mar, para evitar que flotaran.

En enero de 2001 las Fuerzas Armadas y Carabineros (policía uniformada) entregaron su informe con sus antecedentes recopilados sobre los cerca de mil doscientos desaparecidos tras el golpe de 1973, a la llamada "Mesa de Diálogo", instancia multilateral destinada a avanzar en la reconciliación.

Sobre los desaparecidos, de los cuales poco más de ciento setenta han sido hallados desde 1991 en adelante, los militares dieron datos concretos sobre doscientos de ellos y los lugares donde estarían. La gran mayoría, afirmaron, fueron exhumados, incinerados, lanzados a volcanes o al mar.

La Corte y un nuevo desafuero

El pleno de la Corte Suprema de Chile aprobó ayer un nuevo desafuero en contra del ex dictador Augusto Pinochet, esta vez por dos homicidios incluidos en el llamado caso "Caravana de la Muerte". Así, los magistrados del máximo tribunal de Justicia confirmaron la medida que ya había acordado la Corte de Apelaciones de Santiago en enero.

La solicitud para llevar a juicio a Pinochet se refiere a los asesinatos de Wagner Salinas y Francisco Lara, ex miembros de la guardia del presidente Salvador Allende, que fueron asesinados en 1973.