Diario de Ferrol - Jueves, 24 de Agosto de 2006

Localizan la fosa del último alcalde de Serantes

Al margen del caso As Pontes, las consecuencias de la guerra civil española también se dejaron sentir en otros puntos de la comarca de Ferrol. La recuperación de los restos del último alcalde republicano de Serantes, Alejandro Porto Leis, se hará efectiva a partir del próximo mes de septiembre.

PILAR COTOVAD CAL

Alejandro Porto Leis (alcalde de Serantes en período republicano), Modesto del Río Polo (labrador de 57 años y vecino de San Xurxo), Jesús Miño Loureiro (labrador de Mandiá de 38 años ) y Avelino Landeira Maneiros (carpintero, de Vilar, de 34 años) descansan desde la jornada del día 5 de febrero de 1938 en una fosa común situada en una zona de costa próxima al arenal de Valdoviño.

La Asociación Memoria Histórica Democrática ­ con sede en Ferrol y de la que Enrique Barrera es su secretario­ tiene documentado el suceso y prevé que dentro de unos días puedan dar comienzo las catas previas a la exhumación de los cuatro cadáveres. La Demarcación de Costas ya autorizó el protocolo.

La entidad tiene perfectamente localizado el lugar y para ello sus miembros no han dudado en utilizar las últimas tecnologías. Un medidor de la densidad de la tierra (georadar) reconoció el punto exacto en el que presumiblemente fueron depositados los cuerpos de los asesinados, de tal manera que el último arrojado a la fosa y, por consiguiente, el primero que saldrá a la luz, será el de Alejandro Porto Leis.

La persona que ocupó la Alcaldía de Serantes antes de que ésta se vinculase definitivamente a la administración del Ayuntamiento de Ferrol murió acompañada de aquellos que habían conseguido mantenerlo oculto durante algunos meses. Ahora, precisamente, los descendientes de una de esas personas fueron los que entraron en contacto con la Asociación Memoria Histórica Democrática para llevar a cabo la exhumación de los cadáveres. Las otras familias afectadas también dieron su consentimiento.

Campo de concentración

Al margen de este objetivo tan inmediato, la entidad realiza trabajos de investigación en torno a la existencia del campo de concentración en el municipio de Cedeira.

La presencia de éste en la zona de Ortegal tuvo, entre otras nefastas consecuencias, la utilización de algunos de sus tramos de costa como lugares frecuentemente utilizados para el fusilamiento de los presos.

Según Enrique Barrera, era habitual el uso de un transporte marítimo para el traslado de las víctimas. Por consiguiente, el litoral tanto de Pantín como de Villarrube serían algunos de estos macabros destinos. Las zonas ya fueron inspeccionadas, si bien las pruebas no arrojaron los datos deseados.

Por ese motivo, y dado que existe un principio de colaboración entre la Demarcación de Costas y la Asociación Memoria Histórica Democrática, los trabajos se reanudarán después del verano. Será entonces cuando se vuelva a utilizar el georradar para tratar de lograr otros resultados.

En este caso, no se trataría de buscar los restos de personas concretas, sino que se persigue ilustrar y divulgar una parte de la Historia, hasta ahora, poco conocida, pero necesaria para contextualizar una época que, al igual que en el resto de España, afectó y dejó huella en muchas familias del área de influencia de Ferrol.

En el caso de la fosa vinculada al campo de concentración de Cedeira, Barrera no se atrevió a aventurar un número concreto de muertos. En este sentido, apuntó que los presos pudieron ser más de mil y señaló que, de éstos, alrededor del diez por ciento ­índice correspondiente a los mandos­ eran los obligados a dar el paseíllo.

Barrera cifró en más de tres meses el tiempo necesario para localizar la fosa, la retirada de los restos y la investigación a la que se pretende dar diferentes formatos de divulgación para tratar de documentar la historia. El presupuesto del proyecto está en torno a los cincuenta y dos mil euros.