Acción contra el Hambre, 27 - IX - 2006

Afganistán: cinco años después de la caída de los talibanes,
más de la mitad de los niños sufren malnutrición

Situación actual del centro del país

L'Hazaradjat, una región aislada donde nada ha cambiado

Al igual que hace cinco años, en esta región montañosa del centro del país, las necesidades básicas (salud, agua, electricidad, carreteras,…) siguen sin garantizarse y la población vive totalmente aislada en una zona inaccesible durante los meses de invierno. De minoría étnica Hazara, los habitantes de esta región viven alejados de las preocupaciones del gobierno central, de los enclaves estratégicos de un ejército u otro y de las políticas de desarrollo. A los problemas de seguridad y de comunicación, hay que añadir que, todavía hoy, se tarda cuatro días en recorrer los 450 kilómetros que separan Kabul de Nili, la capital de la región. La Red Internacional de Acción contra el Hambre ayuda a estas poblaciones a salir de su aislamiento a través de actividades como el trabajo remunerado, infraestructuras comunitarias, carreteras y una pequeña pista de aterrizaje. Con el fin de lograr que los Hazaras tengan su propia autonomía alimentaria, distribuimos regularmente comida, semillas y abono mientras que para mejorar sus condiciones sanitarias y el acceso al agua potable, estamos construyendo y rehabilitando pozos y letrinas.

Alerta de sequía: respuesta urgente a pesar de la inseguridad

Este año es el séptimo de sequía desde 1998. La falta de agua y comida se empieza a sentir y el invierno se presenta difícil para las familias de las zonas afectadas. Según la estimaciones, se prevé que 2,5 millones de afganos sufrirán las consecuencias de la sequía, una cifra que se suma a los 6.5 millones que se encuentran ya en situación de inseguridad alimentaria. La sequía afecta principalmente al centro del país, a las regiones de Ghor y Hazaradjat, donde Acción contra el Hambre tiene previsto distribuir comida y semillas para 36 000 personas a finales de año. Esta operación de emergencia se añade a los programas de agua y saneamiento ya en curso.

Situación actual de Kabul

Situación humanitaria en los barrios periféricos de la capital

En tan sólo cinco años, la población de Kabul se ha duplicado. La situación de los afganos (inmigrantes, desplazados y refugiados que han vuelto después de la guerra) que se han instalado en la periferia de Kabul es espantosa. El 60% de la población de la capital vive en estos barrios donde no hay electricidad, ni agua corriente, ni sistema de saneamiento. La gente sobrevive en una situación de abandono total tanto económico como político. Para el 90% de los habitantes de estos barrios periféricos, la dieta diaria consiste en pan y té. Acción contra el Hambre trabaja en estas zonas desde hace años. Cerca de 70 000 personas se benefician de nuestros proyectos de agua y saneamiento y además, la organización pretende reanimar la economía doméstica de los hogares más vulnerables ayudándoles a desarrollar distintas actividades económicas.

Transferir las competencias de las ONG al Estado en el tratamiento de la malnutrición

En Afganistán, la malnutrición es un verdadero problema de salud pública: el 54% de los niños menores de cinco años sufren malnutrición crónica y el 7% malnutrición severa. Un niño de cada cinco muere antes de cumplir cinco años. Desde hace una década, Acción contra el Hambre se ha movilizado para tratar a los niños malnutridos a través de distintos centros de nutrición terapéutica. Acción contra el Hambre trabaja hoy en colaboración con el ministerio de Salud Pública afgano para integrar poco a poco el tratamiento de la malnutrición en los hospitales estatales. Se ha creado una unidad de tratamiento de la malnutrición en varios hospitales de la capital donde equipos de Acción contra el Hambre trabajan conjuntamente con el personal hospitalario guiándoles en los tratamientos a seguir y aportándoles formación y apoyo técnico. La transferencia de las competencias revela una vez más la difícil situación de los afganos, donde la malnutrición es un verdadero reto y la administración pública todavía debe profesionalizarse.