El Mundo, 10 - X - 2006

DÍA MUNDIAL CONTRA LA PENA DE MUERTE

Amnistía Internacional denuncia que en 2005
se registraron 2 148 ejecuciones en todo el mundo

Lanza una campaña contra la lapidación de siete mujeres en Irán. Los españoles Nabil Manakli y Pablo Ibar siguen condenados a pena capital.

Los datos de Amnistía Internacional (AI) sobre el número de ejecuciones que se produjeron en 2005 arrojan una abultada cifra: dos mil ciento cuarenta y ocho en veintidós países. La organización ha hecho públicos estos datos coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Pena de Muerte y señala que reflejan sólo los casos documentados por ella, ya que el número real de ejecuciones puede haber sido mucho mayor.

Cuatro países tienen el dudoso honor de encabezar este ránking asesino. En primer lugar figura China. En el país que albergará los Juegos Olímpicos de 2008 se realizaron el 94% de estas ejecuciones (1 770), aunque según cálculos de expertos chinos, cada año son ejecutadas entre ocho mil y diez mil personas.

El segundo puesto lo cupa Irán (94 ejecuciones conocidas), seguido de Arabia Saudí (86 ejecuciones conocidas) y de Estados Unidos (60 personas).

A pesar de que en sesenta y ocho países se mantiene la pena de muerte, en los últimos treinta años se ha registrado una tendencia clara hacia su abolición en todo el mundo. En 2006 Filipinas se ha sumado a la lista de países abolicionistas y Moldavia reformó su Constitución en junio de 2006 para prohibir la pena capital.

Sin embargo, en países como Estados Unidos se sigue ejecutando a personas con enfermedad mental y en otros como Irán y Pakistán, a menores.

Día Mundial Contra la Pena de Muerte

La Coalición Mundial contra la Pena de Muerte, formada por AI y más de cincuenta organizaciones, colegios de abogados, sindicatos y autoridades locales y regionales, ha elegido para el Día Mundial Contra la Pena de Muerte, el lema de: 'La pena de muerte, un fracaso de la justicia'.

"Los países que utilizan la pena de muerte lo hacen de una forma injusta, vulnerando las leyes y normas internacionales. La pena de muerte no es aceptable nunca, en ningún caso, y cada ejecución constituye una violación extrema del derecho a la vida. Y esta violación se agrava cuando el Estado quita la vida a un ser humano por medio de un proceso judicial injusto", asegura Esteban Beltrán, director de AI en España.

Actualmente, hay al menos siete mujeres iraníes en riesgo de ejecución por lapidación. Amnistía Internacional ha comenzado una campaña (en actuaconamnistia.org) de recogida urgente de firmas en la para pedir que se les conmute esta pena.

Constitución española y pena de muerte

Un total de cuarenta y tres constituciones en el mundo prohíben la pena de muerte. En el Código Penal Militar español se derogó la posibilidad de aplicarla en tiempos de guerra, pero la Constitución española sigue haciendo una mención expresa a ella en el artículo 15. AI pide que dicha mención sea eliminada y sustituida por una prohibición expresa de su uso.

Por otra parte, España aún no ha ratificado el protocolo 13 del Convenio Europeo de Derechos Humanos por el que se quiere convertir a Europa en una zona libre de pena de muerte. Este Protocolo ha sido ratificado ya por treinta y tres Estados.

Los españoles condenados a muerte en el extranjero son dos: Pablo Ibar en Estados Unidos y Nabil Manakli en Yemen.

Pablo Ibar fue condenado en el año 2000 y desde entonces está en el corredor de la muerte de la Penitenciaría de Starke (Florida). El 9 de marzo 2006 el Tribunal Supremo de Florida confirmó la sentencia. La familia intenta que se repita el juicio.

En Yemen, Nabil Manakli, español de origen sirio, fue condenado a muerte en 1997 acusado de organizar un grupo armado. Desde septiembre de 2003, fecha en que se le confirmó la pena, puede ser ejecutado en cualquier momento.

A otro ciudadano español, Paco Larrañaga, le fue conmutada la pena de muerte en Filipinas por cadena perpetua.