El Mundo, 18 - X - 2006

EL ACNUR DENUNCIA UNA GRAVE CRISIS HUMANITARIA

Tres millones de iraquíes se ven obligados
a abandonar sus hogares debido a la violencia

Miles de desplazados sin familia y sin dinero viven en edificios públicos y colegios. Las mujeres y niños se han convertido en blancos crecientes para la explotación y el abuso.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha transmitido a los donantes del Gobierno de Amán (Jordania) su creciente preocupación ante el rápido deterioro de la situación humanitaria de 1,5 millones de iraquíes desplazados en su país, y por 1,6 millones que han buscado refugio en el exterior.

El personal de ACNUR presente en Jordania, Siria y Líbano ha señalado que el desplazamiento causado por la violencia en el país requiere un reexamen del trabajo y las prioridades desempeñadas en la región por parte de ACNUR.

En la actualidad, estas prioridades abarcan desde asistencia para los retornados, y ayuda para unos cincuenta mil refugiados no iraquíes en Iraq, hasta proveer más ayuda a los decenas de miles de iraquíes que huyen cada mes de sus casas. Muchos de ellos se trasladan a otros países, en lo que constituye un éxodo continuo y silencioso.

Según las estimaciones realizadas por el Gobierno iraquí, ACNUR y sus contrapartes, existen unos 1,5 millones de desplazados en el interior de Iraq, entre los que se incluyen 365 000 nuevos desplazados que huyeron de sus casas tras los bombardeos de Samarra, ocurridos el pasado mes de febrero. El incremento del desplazamiento interno iraquí repercute fuera de las propias fronteras ya que la mayor parte de las llegadas de iraquíes tienen lugar en los países vecinos.

Unas 40 000 personas al mes

Se estima que hay más de 1,6 millones de iraquíes fuera de su país, la mayoría de ellos en Jordania y Siria. Otros están en Irán; unos 500 000 iraquíes en Jordania y alrededor de 450 000 en Siria. Algunos llevan una década fuera de Iraq o más, pero otros emprendieron la huida en 2003 y actualmente se registra un incremento constante de los flujos de llegadas. El personal del ACNUR emplazado en la frontera con Siria asegura que, como mínimo, llegan unas 40 000 personas al mes.

Decenas de miles de iraquíes se han ido a Turquía, Líbano, Egipto, a los países del Golfo y a Europa. De las cuarenta nacionalidades registradas entre los solicitantes de asilo en Europa, durante los primeros seis meses de 2006, los iraquíes son el grupo más numeroso con ocho mil cien solicitudes. Las estadísticas de treinta y seis países industrializados durante el primer semestre de este año muestran un incremento del 50% en las solicitudes de asilo iraquíes, con respecto al mismo periodo del año anterior.

El año pasado regresaron cincuenta mil iraquíes procedentes de países fronterizos. Sin embargo, en lo que va de año, sólo han vuelto mil. Son muchos más los que abandonan Iraq.

Los desplazamientos se producen en un clima de continua violencia que supone un enorme reto humanitario y extemas dificultades tanto para los desplazados internos como para las comunidades de acogida que tratan de ayudarles. La ingente cantidad de necesidades, la continua violencia y las dificultades para llegar hasta los desplazados han provocado una situación en la cual las agencias humanitarias se encuentran al límite de su capacidad de respuesta.

Las necesidades básicas

Cuanto más se alarga el problema, más difícil resulta llegar hasta los desplazados y las comunidades de acogida, las cuales comienzan a agotar los recursos. Miles de desplazados sin familia ni dinero viven en edificios públicos y colegios, por lo general, en improvisados refugios que resultan peligrosos y en campamentos del Gobierno, gestionados por la Media Luna Roja iraquí.

Existe una necesidad urgente de alojamiento, material de ayuda, comida, acceso al agua y trabajo. Aquellos que han huido a otras regiones tienen dificultades incluso para acceder a los servicios básicos, esto es, sanitarios y de educación. Entre los desplazados es común la falta de documentación y registrarse en una nueva localidad es un proceso que puede durar meses. Las mujeres y niños desplazados se han convertido en blancos crecientes para la explotación y el abuso.

ACNUR hace un llamamiento a los países vecinos, para que continúen proporcionando hospitalidad y protección temporal para los iraquíes, y a otros países vecinos para que colaboren con esta responsabilidad.

La agencia de la ONU ha informado que de los veintinueve millones de dólares de presupuesto asignados para el 2006 a las operaciones en Iraq aún les faltan nueve millones, y además hay muchos nuevos grupos vulnerables que necesitan urgentemente asistencia. Las actividades están en peligro de suspenderse antes de finales de año si los fondos no llegan en breve.


Enlace relacionado: