Clarín, 28 - X - 2006
Ordenaron el procesamiento de Pinochet y sería arrestado
|
Está acusado por homicidio y torturas en Villa Grimaldi. En esa cárcel clandestina estuvo detenida la actual presidenta, Michelle Bachelet. El lunes, el juez decretaría la detención domiciliaria del ex dictador. Mónica González. SANTIAGO, CHILE. A la misma hora que la familia Pinochet iniciaba una dura embestida anunciando que perseguirían por todo el mundo a los responsables de haberle endosado al ex dictador un botín de más de nueve mil kilos de oro, depositados en un banco de Hong Kong, en los tribunales se dictó un fallo que les cerró la boca. El juez Alejandro Solís lo procesó como coautor del secuestro, desaparición y homicidio de treinta y cinco prisioneros políticos y por torturas a otros veintitrés en la cárcel secreta Villa Grimaldi. Así, del misterio del oro de Shanghai se pasó rápidamente a preparar la nueva detención domiciliaria de Pinochet, la que probablemente se ordene el lunes. Su defensor, Pablo Rodríguez, se mostró agotado. Rodríguez sabe que esta vez es muy difícil que el máximo tribunal no confirme el dictamen, porque la mayoría de los militares que asesinaron y torturaron han relatado con lujo de detalles lo que ocurrió en "el centro secreto de detención y apremios más grande de Santiago", como lo definió Solís. Además, existen evidencias de que Pinochet habría estado en Villa Grimaldi. Cuando los ministros de la Corte Suprema tengan a la vista el fallo, será imposible que no recuerden que la actual presidenta Michelle Bachelet y su madre, Angela Jeria, fueron detenidas y torturadas en Villa Grimaldi. Se estima que por ese lugar pasaron unos cuatro mil quinientos prisioneros políticos que fueron sometidos a torturas, y de ellos hay doscientos veintiséis desaparecidos. Pero el juez no habría podido procesarlo sin el aporte del aliado que tuvo Pinochet para hacerse del poder total: el general Manuel Contreras, jefe de la DINA. En el único careo a que fueron sometidos ambos el pasado 22 de noviembre, Contreras declaró: "Yo mandaba lo que el presidente de la Junta Militar me ordenaba". Mientras Pinochet enfrenta el fantasma de los muertos que creyó enterrados para siempre, en los tribunales se inició la búsqueda más apasionante que registre el prontuario del general. De nada sirvió que el HSBC informó que los certificados del oro no son fidedignos y que Pinochet no registra cuentas en ese banco, porque todos tienen en la retina el tajante desmentido del Banco Riggs cuando en 1998 el Universal de México publicó un facsímil con una cuenta de Pinochet. Y también las beligerantes declaraciones de la familia Pinochet. "¡Son puros disparates, puras tonteras que han inventado porque piensan que de mentir y mentir algo queda! ¡Eso es lo más ridículo que han dicho! Esas cuentas no existen... tendremos que empezar a vender las pocas cosas que tenemos...", afirmó sin arrugarse la esposa del ex dictador, Lucía Hiriart. El 15 de julio de 2004, la investigación del Senado de Estados Unidos reveló las cuentas secretas de Pinochet por un monto de entre cuatro y ocho millones de dólares. Al día siguiente, Oscar Aitken, albacea de Pinochet, se reunió con ejecutivos del Banco de Chile de Nueva York. "Necesito sacar en forma urgente los 6,5 millones de dólares que depositamos aquí hace dos años y sin dejar rastro", les dijo (consta en el proceso). Mientras Aitken hacía una maratónica gira para esconder millones, en Chile, Pinochet, su abogado y familia negaban toda fortuna. El juicio en Chile aumentó las cuentas a 128 y su patrimonio a US$ 31 millones de dólares, además del sofisticado entramado para ocultarlo. Usó alias, le dijo el juez. Y uno de ellos fue "Daniel López", le agregó. Pinochet lo negó. Ante las evidencias, el 20 de noviembre pasado, Pinochet debió admitir ante el juez Carlos Cerda que "Daniel López" era él, y que había usado ese alias para burlar el embargo decretado por el juez Garzón a sus bienes. Para verificar la veracidad de la denuncia, se enviaron exhortos a Hong Kong y Alemania, donde la empresa de ese país Shell Security GMBH habría entregado un certificado visando las cifras del depósito. "El HSBC nos confirmó que existe este depósito de oro", dijo al Canal 13 de Chile, desde Remagen, Alemania, Ernest Schell. El ex dictador teme que una condena le arruine un funeral para la Historia El 27 de octubre de 2006 quedará marcado en la agenda de Pinochet como un día negro. Bastaba ver el agotado rostro de su abogado Pablo Rodríguez para entender que el juez Alejandro Solís le asestó un duro golpe al que fuera jefe del grupo terrorista Patria y Libertad que combatió a Salvador Allende. Ocupado el abogado en paralizar con triquiñuelas la condena inminente de su cliente por la falsificación y uso de pasaportes falsos, no vio lo que se preparaba en otro de los frentes donde libra la gran batalla: impedir que el ex dictador sea condenado para que su prontuario no obstaculice un funeral para la historia. Puede que sólo Rodríguez sepa cuán obsesionado está el ex dictador con la foto de su día final. Desde que en 1998 debió sacarse a regañadientes el uniforme con las charreteras de capitán general, el único de la Historia de Chile después del libertador Bernardo O'Higgins, sólo ha vivido para eso. Como él mismo lo ha confesado, nunca gozó de placeres, solo come dulces y sorbe un whisky a escondidas de su esposa, la gran guardiana de sus sueños. El ideal que engordó desde que se apropió de todo el poder fue el de un funeral como gran salvador de la Patria. Pero para eso debe morirse sin condena. Solo así la ley obligará a que el Ejército y el Estado le rindan los honores que él preparó al detalle. Por eso, Rodríguez paralizó el proceso hace pocos días, cuando el juez Carlos Cerda estaba a punto de dictar condena por uno de los capítulos del caso Riggs y cuando insistía en su exhorto a Suiza, para obtener el detalle de sus cuentas aun secretas. Esa veta es la más peligrosa para los sueños de Pinochet. Lleva a dineros hasta ahora ocultos y a la conexión que acreditará la cuantiosa fortuna que amasó vendiendo y comprando armas sin pasar por la caja del Estado. Allí aparecen Ashburton Limited, Althorp Investment Limited, Trilateral Trading Internacional, G.L.P. Limited, Tasker Investiment Limited, Eastview Finance Limited, Kilmex, Abande Finance Limited, Belview Internacional Inc, Belview S.A. y los trust (fondos de inversión) Ashburton Limited, Fundación Santa Lucía y Sociedad Meritor Investment Limited, además de la sociedad fiduciaria Piedras Montes Fuertes. La cuenta más importante es la Nø 5190 del Banco Atlántico Zurich a nombre de RAPI (Ramón Pinochet) donde tuvo hasta el 23 de noviembre de 1990, US$ 2.623.030. Trasker, constituida en las Islas Vírgenes, recibió más de un millón de dólares de Red Diamond Trading, una empresa de armamentos. Cerda había descubierto la vía que llevaba a las cuentas que utilizó para las comisiones de armas. Tiene la constancia de que el 11 de noviembre de 2004, su albacea, Oscar Aitken, se reunió en Chile con la ejecutiva del Banco Santander Internacional Miami, donde las sociedades Cornwall Overseas Corporation y Eastview Finance, pertenecientes a Pinochet, tenían sus cuentas, "la que le propuso la continuación de la relación del banco con él, a través de la Confederación Suiza". "Será la Historia la que me juzgará", insiste siempre el ex dictador. Será difícil. Enlaces relacionados:
|