Amnistía Internacional - 3 de noviembre de 2006
Eritrea: detenciones masivas
de cristianos evangélicos
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Tras su detención, practicada los días 15 y 16 de octubre, ciento sesenta miembros de iglesias cristianas proscritas corren grave peligro de ser torturados. No se sabe dónde están recluidos. Según informes, dos hombres que se hallaban entre los detenidos murieron tras las torturas que les infligieron para obligarlos a renunciar a su fe. Amnistía Internacional considera que los detenidos son presos de conciencia, recluidos únicamente por haber manifestado sus creencias pacíficamente. En el contexto de la constante persecución de que hace objeto el Gobierno etíope a los miembros de las iglesias cristianas proscritas, el 15 y 16 de octubre ciento cincuenta mujeres, hombres, niñas y niños fueron detenidos en sus domicilios de la localidad de Mendefera, a cincuenta km al sur de la capital, Asmara. Son todos miembros de la Iglesia Kale Hiwot (Palabra de Dios), la Iglesia del Evangelio Completo, la Iglesia del Dios Vivo y la Iglesia Rema. Amnistía Internacional ha recibido informes que indican que los han torturado para obligarlos a firmar un documento en el que se comprometen a abandonar su culto. También el 15 de octubre, doce miembros de la Iglesia Rema fueron detenidos en la localidad de Adi-Quala, al sur de Mendefera, por participar en una ceremonia cristiana celebrada en un domicilio particular. De acuerdo con los informes, dos de ellos, Immanuel Andegergesh y Kibrom Firemichael, murieron en un campamento militar cercano como resultado de la tortura que les infligieron para obligarlos a abandonar su fe. INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA Desde 2002, en Eritrea sólo se permite el funcionamiento de las iglesias cristianas ortodoxa, católica y luterana y de la iglesia islámica. Los miembros de unas treinta y cinco iglesias cristianas evangélicas minoritarias se enfrentan a una persecución encarnizada, pese a que la Constitución del país garantiza la libertad de religión. Actualmente unos dos mil miembros de iglesias minoritarias, entre ellos aproximadamente veinte pastores, están privados de su libertad. Las personas detenidas son recluidas en régimen de incomunicación, en duras condiciones, sin cargos ni juicio. Inicialmente se las recluye en comisarías de policía, y después en campamentos del ejército y prisiones de seguridad de distintas partes del país, incluido el principal centro de instrucción militar, situado en Sawa. A algunos los encierran en contenedores de metal o en prisiones subterráneas. Varios detenidos han enfermado de gravedad, y rara vez se les proporcionan cuidados médicos adecuados. Los torturan repetidamente golpeándolos y atándolos en posturas dolorosas para obligarlos a dejar de rendir culto y abjurar de su fe. La cantante de música gospel Helen Berhane, miembro de la Iglesia Rema, quedó en libertad a finales de octubre de 2006, cuando llevaba más de dos años detenida. Había sido objeto de importantes campañas de Amnistía Internacional y otras organizaciones. La habían recluido sin cargos ni juicio en el campamento militar de Mai Serwa, primeramente en un contenedor de metal y después en una celda subterránea. En septiembre de 2006 fue ingresada en un hospital tras sufrir lesiones durante una sesión de tortura. Según informes, se está recuperando, aunque sigue en silla de ruedas. El pastor Iyob Berhe, de la Iglesia Kale Hiwot, detenido en 2005, también fue hospitalizado recientemente. Después lo transfirieron a la comisaría de policía de Mendefera. Pueden consultar también la versión completa de esta acción urgente. |