La Jornada - 14 de noviembre de 2006

Atentado deja once muertos; llega a ochenta y nueve la cifra de periodistas ultimados desde la invasión

Hallan en dos días
los cuerpos de 146 personas asesinadas en Iraq

Las fuerzas de ocupación arrestan a más de cuarenta sospechosos de tener vínculos con Al Qaeda

AFP, Reuters, DPA

Bagdad, 13 de noviembre. En un repunte de la violencia sectaria entre sunitas y chiítas, los cuerpos de cuarenta y seis personas acribilladas a tiros y con signos de tortura fueron descubiertos este lunes en distintos barrios de Bagdad, en momentos en que la policía de Baquba confirmaba que setenta y cinco cadáveres fueron hallados el domingo en el patio de una planta de la compañía regional de electricidad.

En tan sólo cuarenta y ocho horas, las autoridades policiales de la capital iraquí han reportado el hallazgo de setenta y un cuerpos, lo que lleva la cifra a un total de ciento cuarenta y seis víctimas de "escuadrones de la muerte" en Bagdad y Baquba, ciudad habitada tanto por chiítas como sunitas, ubicada en el norte del país, escenario de frecuentes enfrentamientos y ataques entre las dos comunidades musulmanas.

Entre los restos humanos descubiertos en la periferia capitalina estaba el cuerpo del comandante de la policía en el sector Rashad, Maher Moussa, secuestrado en las primeras horas del lunes.

Al descubrimiento de cadáveres se sumó este lunes un nuevo atentado con explosivos en el norte de Bagdad, que causó la muerte a once personas.

El ataque tuvo lugar en el distrito Shaab, en el norte de la ciudad, zona donde principalmente viven sunitas, así como algunas familias chiítas y kurdas.

"Un hombre hizo explotar una carga en un autobús", indicó un oficial de la policía en esa zona de la capital, donde además fueron asesinadas cuatro personas, incluido un agente policial, por hombres armados que se dieron a la fuga.

El atentado y los hallazgos de cuerpos en Bagdad y Baquba sucedieron un día después de que otro atentado con explosivos provocó el deceso de treinta y cinco reclutas de policía, en una de las acciones más letales contra los cuerpos de seguridad en un sólo día, y con lo que en las últimas cuarenta y ocho horas se reportó la muerte violenta de doscientos un iraquíes en el país invadido por Estados Unidos y Gran Bretaña en marzo de 2003.

Octubre fue uno de los meses con mayor cantidad de fallecimientos violentos en Iraq desde que comenzó la espiral de ataques intersectarios en el país, a finales de febrero pasado, cuando la mezquita chiíta de la cúpula dorada fue objeto de un ataque con explosivos en la ciudad de Samarra, una de las localidades del llamado triángulo sunita, en la provincia de Al Anbar, al oeste de la capital.

La morgue de Bagdad, adonde fueron llevados mil seiscientos cuerpos en octubre (250 menos que en julio, 150 más que en septiembre), recibe un promedio de cincuenta cadáveres diarios.

También en Bagdad, un coche bomba explotó en un estacionamiento del Ministerio de Defensa, ubicado en las inmediaciones de la llamada zona verde de Bagdad. Un total de trece vehículos fueron dañados por el estallido, pero sólo un individuo resultó herido.

Según el mando militar estadunidense en Iraq, 41 sujetos fueron detenidos en Bagdad el fin de semana por ser sospechosos de tener vínculos con la red Al Qaeda en la capital.

Los individuos fueron capturados en una serie de cateos en distintos puntos de la capital. Durante las operaciones, ocho hombres murieron.

El mando de ocupación aseguró que los 41 detenidos han realizado actividades de cooperación con las redes de combatientes extranjeros que operan en Iraq.

El ejército estadunidense comunicó este lunes que cuatro de sus soldados fallecieron en dos ataques. El domingo, el mando de ocupación informó de la muerte de otros tres militares en el fin de semana. De acuerdo con el recuento de la agencia AFP, con base en datos del Pentágono, la cifra de soldados estadunidense llega a 2 mil 848 en tres años y siete meses.

En la ciudad de Mosul, considerada la principal ciudad de los kurdos de Iraq, fue asesinado un camarógrafo de la televisora independiente iraquí Al-Sharquyah, Mohammed Ban.

Este es el segundo trabajador de la emisora ultimado en los dos últimos meses, después del homicidio de Leqaa Abduk Razzaq, quien era una de las presentadoras de los noticieros de Al-Sharquyah.

Desde la invasión estadunidense de marzo de 2003, un total de 89 periodistas han muerto en Iraq, según un recuento de la televisora qatarí Al Jazeera.

A las acciones violentas entre las comunidades que conforman Iraq se agregó hoy una dura crítica del primer ministro, el chiíta Nuri Maliki, al sunita Frente de la Concordia.

Según el jefe del Gobierno, la organización política ­que dispone de 44 legisladores­ "tiene un doble discurso", porque la semana pasada amenazó con abandonar el proceso político y "tomar las armas" si la administración nacional no disuelve pronto las milicias.

En ese contexto, la oficina de Maliki informó que el general John Abizaid, jefe del comando central estadunidense en Iraq, acudió ante el primer ministro para refrendar "el compromiso" del presidente George W. Bush de garantizar el "éxito" del proceso político en Iraq.

En Washington, Bush afirmó que un retiro de las tropas estadunidense de Iraq dependerá del desarrollo de la situación en el país ocupado. Bush hizo estas declaraciones durante una reunión con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, quien el domingo dijo a su llegada a Washington que Estados Unidos sólo debería sacar a sus tropas de Iraq cuando las fuerzas armadas de ese país cuenten con capacidad para controlar plenamente la situación.

"Estoy dispuesto a escuchar ideas interesantes", pero "las mejores opciones militares dependen de las condiciones del lugar", dijo el mandatario estadunidense.

Aunque Bush no se refirió esta vez a la posible influencia de Irán en el conflicto iraquí, como han señalado funcionarios y militares estadunidenses en otros momentos, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, rechazó la posibilidad de entablar un diálogo directo con Irán para tratar específicamente los asuntos relacionados con Iraq.

"Hubo un momento en que se planteó esta vía de comunicación, pero no funcionó por varias razones", reconoció McCormack al comentar versiones difundidas por el domingo pasado de que el conflicto en el sureste de Asia debe ser resuelto con el involucramiento de Teherán y Damasco.