La Voz de Galicia, 10 - I - 2007

Estados Unidos entra en la guerra de Somalia
y mata en un ataque a 26 civiles

El Pentágono envía al portaaviones "Eisenhower" para evitar la fuga de los milicianos islamistas. El objetivo eran tres líderes de Al Qaida, pero creen que mataron sólo a uno y no saben cuál.

Agencias. Mogadiscio.

Estados Unidos entró en la guerra de Somalia al bombardear varias aldeas en el sur del país, alegando que allí se escondían miembros de Al Qaida. En la primera intervención estadounidense directa en Somalia desde la fallida misión de paz que concluyó en 1994, un avión AC-130 (conocido como el tanque del cielo por su potencia de fuego), bombardeó el pueblo de Hayo a última hora del lunes.

Hasta el momento, el Pentágono sólo ha admitido el lanzamiento de ataques el lunes. En Somalia, sin embargo, se asegura que esos ataques se repitieron ayer causaron la muerte de al menos 26 civiles.

"Hay muchos muertos y animales esparcidos por el pueblo", dijo un funcionario. Los vecinos de la zona aseguraron que en el ataque perecieron familias enteras, sus hogares quedaron destruidos y se perdieron las cosechas y los animales. "Creo que los aviones vieron carros con burros cruzando los campos y pensaron que eran islamistas tratando de huir", dijo un testigo.

La inteligencia estadounidense creía que en la zona se encontraban tres altos líderes de Al Qaida, entre ellos Abu Talha Al Sudani, el supuesto líder de la red terrorista en el este de África. Según una fuente del espionaje norteamericano, en el ataque habría muerto uno de esos tres supuestos terroristas, pero no podían asegurar cuál.

Al ataque le sigueron momentos de tensión en Mogadiscio. Hombres armados, presumiblemente islamistas, atacaron a las tropas etíopes estacionadas en la capital. Murieron al menos dos personas.

Una zona remota

La región de los ataques está cerca de la frontera de Somalia con Kenia, donde los milicianos islámicos se han atrincherado tras ser expulsados de Mogadiscio en la ofensiva aérea y terrestre lanzada el 24 de diciembre pasado por Etiopía, que apoya al Gobierno de transición somalí.

Las cortes islámicas se habían apoderado en junio pasado de la capital de Somalia. Etiopía se involucró en el conflicto al sentirse amenazada por el avance de los islamistas, que estaban siendo pertrechados y apoyados por fuerzas de Eritrea, su antigua enemiga, con la que aún mantiene una disputa fronteriza.

Estados Unidos mantiene, por su parte, una fuerza de rápido despliegue en Yibuti y ha enviado al portaaviones Eisenhower a las costas somalís para reforzar el bloqueo naval que ya tenía en marcha a fin de impedir la huida de los islamistas por el Índico.

El Gobierno somalí aprobó los ataques estadounidenses y su presidente los calificó de "solución correcta, en un momento oportuno en la lucha mundial contra el terrorismo".

El nuevo secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, aseguró estar muy preocupado por una posible escalada del conflicto y la Unión Europea criticó la acción de Estados Unidos porque "no ayuda a largo plazo".


Mogadiscio baila junto al Black Hawk

David Beriain.

Estados Unidos vuelve a Somalia, el escenario de una de sus peores pesadillas. Esta vez, para evitar que sus rangers o sus delta force fueran descuartizados por las calles de Mogadiscio como en 1993, tuvo buen cuidado de no poner los pies en suelo somalí. Sin embargo, el vuelo rasante de sus aviones fue más que suficiente para evidenciar lo que ya sabía todo el mundo: que Washington estaba detrás del rápido desalojo del poder de los islamistas somalíes y que las tropas etíopes que hicieron el trabajo sucio no eran sino marionetas del Pentágono.

Sólo así se entiende lo que ha pasado en las últimas semanas en Somalia. Un Gobierno provisional en el que nadie creía consigue despachar en unos días del poder a las milicias islamistas, la fuerza más cohesionada y creíble que había conocido el país en quince años. Etiopía se ve respaldada por Washington y envía sus tanques a invadir Somalia. Eritrea, el archienemigo de Etiopía y soporte de los islamistas, no reacciona. Su régimen sabe que no durará dos minutos en el poder si cabrea a Estados Unidos.

Lecciones olvidadas

La sombra del Pentágono y la CIA es alargada en el Cuerno de África. Desde su base de Yibuti monitorean una zona que Washington considera crucial en su guerra contra el terrorismo. Pero una cosa es que maneje los hilos en la trastienda de la geopolítica y otra muy distinta es que el mundo vea sus aviones machacando las aldeas somalíes. Para los islamistas de todo el mundo es una llamada más a la yihad, y ya van unas cuantas (Irak, Afganistán...).

Estados Unidos parece obviar una vez más las lecciones de su propia historia. En Mogadiscio aprendieron en 1993 que la guerra es una ecuación doble: no importa sólo cuánto daño puedas infligir, también el que puedas soportar. Y lo cierto es que los norteamericanos demostraron tener una mandíbula de cristal. Mataron a más de 1.000 somalíes en la batalla por la capital, pero perdieron a 18 de sus hombres y la guerra.

En Mogadiscio, la gente todavía celebra aquella derrota de Estados Unidos bailando alrededor del helicóptero Black Hawk derribado, aquel que tan bien retrató Ridley Scott para el cine. Washington se empeña en agitar otro avispero. Claro que si siguen sin poner sus pies en suelo somalí, los que van a pagar los platos rotos son las marionetas etíopes. Ayer ya estaba pasando.

ABC, 10 - I - 2007

Estados Unidos continúa bombardeando
por tercer día consecutivo Somalia a pesar de las críticas internacionales

EFE. Mogadiscio.

Somalia vive hoy su tercera jornada de ataques aéreos de EEUU en busca de presuntos miembros de Al Qaeda, al tiempo que se alzan las críticas internacionales y la cifra de muertos, según fuentes médicas, ascienden a 84 desde que comenzó la ofensiva.

Las autoridades somalíes han asegurado que un supuesto miembro de la red Al Qaeda acusado de participar en los atentados de 1998 contra las Embajadas estadounidenses en Tanzania y Kenia, Fazul Abdulá Mohamed, ha muerto en uno de esos ataques.

Oficialmente no se han facilitado datos sobre el número de víctimas mortales que ha provocado la operación de las Fuerzas Aéreas estadounidenses. "Muchas personas muertas" y un éxito, es lo único que el Gobierno de transición somalí ha transmitido públicamente, aunque residentes y líderes de la zona hablan de 84 muertos.

Tres ofensivas desde el lunes

Desde el lunes, las fuerzas estadounidenses han lanzado tres ofensivas contra varios poblados del sur de Somalia, primero con un avión AC-130 y luego con helicópteros de combate.

La acción está centrada en atacar supuestas bases de Al Qaeda donde, al parecer, estaban por lo menos tres de sus dirigentes implicados en los atentados de 1998 contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, que provocaron más de 250 muertos, y contra un hotel en la costa keniana.

Los nuevos bombardeos se han llevado a cabo en dos poblados del sur del país, Malkanyley y Aw Aweyska. "Los helicópteros sobrevuelan Dobley, para continuar bombardeando Malkanyley y Aw Aweyska", ha dicho Leylo Adan Sheikh, residente de Dobley.

A pesar de que tanto los vecinos de las localidades aledañas como el jefe de Seguridad de la presidencia han confirmado el ataque, el portavoz gubernamental, Abdirahman Dinari, lo ha negado y ha asegurado que no tiene constancia de una nueva ofensiva.

Preocupación de Ban Ki-moon

Las críticas internacionales se levantan contra Estados Unidos, pues, a pesar de que el Pentágono asegura que han muerto por lo menos diez presuntos miembros de Al Qaeda y de que el gobierno somalí haya dicho que se han hecho una treintena de prisioneros milicianos, también hay víctimas civiles. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, entre otros, ha expresado su preocupación por los ataques de EEUU, por miedo a que haga un recrudecimiento del conflicto y esto lleve a una nueva situación que afecte a toda la región del Cuerno de África. Sin embargo, el Gobierno de transición somalí ha apoyado la ofensiva estadounidenses, calificándola de "solución correcta, en un momento oportuno de la lucha mundial contra el terrorismo".

Folha de São Paulo, 9 - I - 2007

EUA lançam grande ofensiva aérea contra Al Qaeda na Somália

Helicópteros americanos atacaram locais que eram supostamente utilizados como esconderijos de membros da rede terrorista Al Qaeda na Somália nesta terça-feira, informou o Pentágono.

Segundo autoridades da Defesa, os ataques aéreos tinham por objetivo matar extremistas islâmicos.

Informações de testemunhas dão conta que os bombardeios --feitos com ao menos dois helicópteros americanos-- mataram 31 civis. O número de mortes não foi confirmado oficialmente.

Os bombardeios ocorreram na manhã desta terça-feira em Afmadow, 350 km ao sudoeste da capital Mogadício, área cercada por florestas próxima da fronteira com o Quênia.

Anteriormente, aviões AC-130 já haviam lançado pesado ataque contra supostos extremistas em Hayi, a 50 km de Afmadow. A exemplo do ataque anterior, ainda não há confirmação oficial de mortos. De acordo com o especialista Nick Grono, 40, vice-presidente do International Crisis Group [ONG especializada em conflitos internacionais], ouvido por telefone pela Folha Online, os ataques americanos na Somália podem causar um "revés" para os EUA, pois podem levar a população somali a apoiar os oponentes americanos no país.

Segundo informações oficiais, a Al Qaeda migrou para o sul do país no mês passado, vindo de Mogadício, depois que as tropas etíopes apoiadas pelo Governo somali expulsaram os extremistas islâmicos.

Os EUA acusam o grupo extremista União das Cortes Islâmicas (UCI) de ter ligação com a Al Qaeda e de ser responsável pelo ataque contra Embaixadas dos EUA no Quênia e na Tanzânia, em 1998. Autoridades americanas dizem acreditar que membros da Al Qaeda acusados pelos ataques às Embaixadas estão refugiados na Somália há ao menos três anos.

Os acusados teriam forte vínculo com o UCI. A lista de procurados do FBI [polícia federal americana] identifica os homens como Fahid Mohammad Ally Msalam, Fazul Abdullah Mohammed, Ahmed Mohammed Hamed Ali, Abdullah Ahmed Abdulla, Anas al Liby e Ayman al Zawahiri -- considerado o 'braço direito' do saudita Osama bin Laden, o líder da Al Qaeda.

A recompensa por informações que levem à prisão dos procurados é estimada em US$ 5 milhões. No entanto, os EUA oferecem uma recompensa de US$ 25 milhões por Al Zawahiri.

Segundo o FBI, ele é um médico egípcio que fundou o grupo extremista Jihad Islâmico no Egito. Em 1988, o grupo, que era liderado por Al Zawahiri, uniu-se à Al Qaeda.

"Temos informações da inteligência que estes membros da Al Qaeda exercem influência sobre a liderança do UCI, fornecendo logística, armas e suprimentos à milícia", disse Jendayi Frazer, secretário-assistente para Assuntos Africanos do Departamento de Estado dos EUA.

Ameaça

No início desta semana, autoridades americanas no Leste da África afirmaram que a Al Qaeda estaria desenvolvendo planos de ataque contra alvos dos EUA nos moldes das ações de 1998.

Informações da inteligência indicariam que a Al Qaeda reforçou as operação na Somália em junho passado, depois que os extremistas islâmicos tomaram o poder.

Campos de treinamento eram usados para treinar jovens, armas eram trazidas do leste da Europa por traficantes, e recursos financeiros vinham do Oriente Médio, segundo os EUA.

De acordo com os EUA, aparentemente, o recrutamento e treinamento aumentou muito, e os islâmicos se preparavam para expandir a área de influência para países vizinhos à Somália.

A vizinha Etiópia também expressou preocupação com os planos do regime islâmico somali. A invasão de soldados etíopes para expulsar os extremistas de Mogadíscio não enfrentou oposição dos EUA.

Na sexta-feira passada (5), uma gravação de áudio atribuída à Al Qaeda, divulgada na internet, incitava extremistas islâmicos da Somália a adotarem técnicas similares às usadas no Iraque --tais como atentados suicidas-- para atacar as forças da Etiópia presentes no país.

Invasão

Em 24 de dezembro, a Etiópia lançou uma ofensiva por terra e por ar para atacar os grupos islâmicos na Somália, que tinham ocupado Mogadíscio em junho passado e estavam se estendendo pelo resto do país. A ofensiva conseguiu expulsar as Cortes Islâmicas da capital e de áreas do centro e do sul do país que ocupavam.

Diplomatas temem que os extremistas islâmicos, sem obter sucesso nos confrontos tradicionais, passem a recorrer a táticas de guerrilha para atingir o Governo cristão da Etiópia, criando o que considerariam um conflito "religioso". Cerca de 40% dos etíopes são cristãos.

A Somália vive instabilidade política desde 1991, quando os "senhores da guerra" depuseram o ditador Siad Barre. Desde então, 13 tentativas de estabelecer um governo falharam.

O atual Governo foi instituído em 2004, com o apoio da ONU (Organização das Nações Unidas).

O Alto Representante de Política Externa e Segurança da União Européia (UE), Javier Solana, disse ter recomendado ao secretário-geral da ONU, Ban Ki-Moon, o envio de tropas multinacionais de paz para garantir a estabilidade e a segurança na Somália.

Segundo Solana, forças ugandenses serão as primeiras a substituir as tropas etíopes no país.