Por la puente, Juana, que no por el agua. Agora que el tiempo con las manos francas de jazmín y rosas compone tu cara y da a tus cabellos el oro de Arabia, a tus dientes perlas y a tus labios grana, tu provecho busca: mira que t'engañan de mancebos locos las promesas falsas. No aguardes que el tiempo con la mano elada marchite las rosas, buelva el oro en plata. Bas por agua agora desnuda y descalza, sin ver que los tiempos pasan como el agua. Tiene el interés una puente larga que llega a las Yndias sin llevar armada, paso de discretas y puente que pasan los cuerpos vestidos, enjutas las almas. Por la puente, Juana, que no por el agua. Si a la primavera de tu edad dorada en tierras baldías siembras esperanzas, el estío ardiente coxerás turbada arrugas del rostro, del cabello canas. Los papeles tiernos no t'engañen, Juana, que al fin son papeles plumas y palabras. Si llovieren ojos echiceras ansias, capote en los tuyos, que no pase el agua. Y si por ventura sirenas te cantan, a sus dulces versos los oydos tapa, porque no ay sonido de biguela y harpa que yguale al que halle con plata las armas. La puente que digo las tiene a la entrada: agora está abierta, çerrarán, si tardas. Por la puente, Juana, que no por el agua. Fuente: QUEROL GAVALDÁ, Miguel (1991): "Cancionero Musical de Lope de Vega", volumen III (poesías cantadas en las comedias). Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Barcelona.