ABC - Miércoles, 15 de septiembre de 2004

Estados Unidos vincula por primera vez
los antidepresivos al suicidio juvenil

ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL.

NUEVA YORK. El doctor Robert Temple, director de la Administración para Alimentos y Medicamentos (FDA), vinculó por primera vez el consumo de antidepresivos y la inducción al suicidio en algunos niños y adolescentes.

El comité asesor de la FDA recomendó que los frascos de medicinas como Prozac o Paxil cambien sus etiquetas y adviertan sin la menor duda de que su uso puede despertar inclinaciones suicidas en los jóvenes.

Temple admitió que varias compañías farmacéuticas ocultaron al público los resultados de 15 estudios clínicos patrocinados por ellas que demostraron de forma clara relaciones de esos preparados con comportamientos suicidas.

"Creo que todos consideramos ahora que hay un aumento de ideas y acciones suicidas constante entre todos estos medicamentos", añadió Temple.

El reconocimiento del director de la FDA se produce después de que la propia agencia metiera en un cajón las conclusiones a las que hace un año llegó su propio experto en fiabilidad de los medicamentos, el doctor Andrew Mosholder.

Directivos de la agencia consideraron inexactos los datos de Mosholder y contrataron a investigadores de la Universidad de Columbia, que llegaron a la misma conclusión: había un vínculo entre el consumo de píldoras como Zolft (fabricado por Pfizer), Paxil (de GlaxoSmithKline) y Prozac (patente de Eli Lilly & Company) y tendencias suicidas.

Sólo en 2002, cerca de once millones de niños y adolescentes recibieron en Estados Unidos recetas de antidepresivos.

Eficaces en adultos

Los treinta y un expertos independientes, que ofrecen recomendaciones a la FDA que suelen ser tenidas en cuenta, escucharon el lunes y el martes dramáticos testimonios tanto en contra como a favor de unos antidepresivos que al parecer, según publicaba ayer el New York Times, inclinan al suicidio a entre dos y tres de cada cien niños y adolescentes, aunque resultan especialmente eficaces en el caso de adultos, y sin efectos colaterales.