El Mundo - Miércoles, 15 de Septiembre de 2004

DENUNCIA DE LOS SINDICATOS

Cerca de un 24% de los docentes
de la enseñanza pública es interino

EFE

MADRID.- La Confederación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza-Intersindical (STEs-i) ha denunciado el "alto porcentaje" de profesores interinos en la enseñanza pública, que cifró entre el veinte y el veinticuatro por ciento, y defendió el "acceso diferenciado" de este colectivo a la profesión.

El portavoz de STEs-i, Augusto Serrano, explicó que de cada cinco profesores uno es interino, una situación que calificó de "insufrible".

Serrano denunció también la "imprevisión" de la Administración Pública en comunidades como Canarias donde la mayoría de los profesores interinos no han sido nombrados "aún", algo que, a su juicio, "contradice" la iniciativa del Gobierno de adelantar el inicio del curso escolar.

Asimismo, calificó de "positiva" la decisión del Gobierno de reformar el sistema educativo aunque criticó el "secretismo" con el que se ha elaborado el primer borrador sobre la reforma de la LOCE.

La responsable de Política Educativa de STEs-i, Beatriz Quirós, destacó también el "incumplimiento" de los ratios de alumnos por profesor en comunidades como Valencia o Aragón, que "superan con creces", dijo, el "ideal" de quince alumnos por docente.

Incremento del presupuesto hasta el 7% del PIB

Quirós se mostró a favor del anuncio hecho por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, de incrementar el presupuesto de Educación aunque, argumentó, habría que "alcanzar" el siete por ciento del PIB.

Sobre la gratuidad de los libros de texto, indicó que es "esencial" aumentar el presupuesto de Educación pero "sin que esto lleve" a subvencionar "negocios privados con dinero público".

Según Quirós, antes que la informatización de las aulas, el Gobierno "debería" tener en cuenta otras prioridades como la formación del profesorado para hacer frente a la violencia en las aulas, la atención "especial" a los inmigrantes, o la mejora de las instalaciones.

En este sentido denunció la existencia de aulas "prefabricadas" en ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla, donde los profesores se ven obligados a impartir sus clases en unas condiciones que "no son las adecuadas".