La Nación - Lunes 26 de diciembre de 2005

Con bajo perfil

Moon cultiva nuevos contactos en la Argentina

Le pagó un viaje a Macri; tiene un interlocutor en Balcarce 50

Oliver Galak

La reciente visita del reverendo Sun Myung Moon a la Argentina reavivó el debate sobre los vínculos del líder religioso y empresario coreano con el poder político local: si bien el jefe de los "moonies" ya no es recibido por el presidente en la quinta de Olivos -como pasó hace una década-, sus contactos con la Casa Rosada no han desaparecido. Tan sólo han adoptado un perfil más bajo.

Es cierto que su incursión por nuestro país hace dos semanas no tuvo tanta repercusión como en Uruguay, donde el presidente Tabaré Vázquez aceptó fotografiarse con el polémico predicador que suele compararse con Jesús. Pero tampoco ocurrió lo de Paraguay, donde el rechazo del presidente Nicanor Duarte Frutos a un ofrecimiento de su organización derivó en la cancelación de la visita.

En la Argentina, Moon pudo hacer su presentación. El presidente Néstor Kirchner no fue, pese a estar invitado, pero un asesor suyo, con despacho en la Casa Rosada, mandó una placa de homenaje en representación del Gobierno nacional, según difundieron los propios seguidores de Moon. Y una de sus fundaciones le pagó a Mauricio Macri ochocientos mil dólares para que Boca juegue un torneo en Corea del Sur (como se informa por separado).

El 11 de diciembre, Moon presentó su Federación Interreligiosa e Internacional para la Paz Mundial (FIIPM). Con su estilo teatral e histriónico, contó cómo "liberó a Dios" ante el millar de personas que concurrieron al Hotel Sheraton. "Había una invitación al evento que el Presidente no aceptó", reconoció el secretario de Culto, Guillermo Olivieri.

En el sitio de Internet de la FIIPM dice: "El Gobierno argentino estuvo representado por el honorable señor Julio Rubén Ledesma, que entregó al doctor y a la señora Moon una placa grabada con la inscripción: 'A los Reyes de la Paz, en reconocimiento a una vida dedicada a la lucha permanente para traer el amor verdadero entre los seres humanos'".

En realidad, Ledesma, asesor del Presidente, no estuvo presente, pero mandó a funcionarios de su confianza. "Él vendría a ser nuestro nexo con el presidente Kirchner", dijo a LA NACION Jesús Blasnik, presidente de la FIIPM en la Argentina.

Ledesma -un ex senador bonaerense y dirigente del gremio de la Alimentación- no respondió las reiteradas llamadas que hizo LA NACION a su despacho en la Casa Rosada para consultarlo sobre este tema. Según fuentes del peronismo bonaerense, "goza de la íntima confianza de Kirchner". De hecho, fue uno de los primeros referentes de Kirchner en la provincia de Buenos Aires (fue concejal en La Matanza), aun antes de que el entonces gobernador de Santa Cruz acordara ser el candidato de Eduardo Duhalde, en 2003.

Según contaron Blasnik y Gustavo Giulano, directivo argentino de la Iglesia de la Unificación, Ledesma ha sido nombrado por Moon "embajador para la paz", ha asistido a varios eventos de los "moonies" y ha viajado a Corea invitado por esa organización.

Acusaciones

Moon ha sido acusado, entre otras cosas, de lavado de cerebro y de tráfico de armas, pero -como Al Capone- sólo estuvo preso en los Estados Unidos por evasión de impuestos. Sus seguidores alegan que todas esas denuncias responden a una persecución religiosa.

En el encuentro en el Sheraton, Moon nombró "embajadores para la paz", entre otros, al ex legislador porteño y jefe del ibarrista Partido de la Ciudad Jorge Giorno y a Juan Carlos Blumberg. Giorno dijo que no sabía que iba a ir Moon y reconoció que no le gustó haber "quedado pegado" a su figura ("me pareció un poquito delirante", dijo).

El titular de la Fundación Axel Blumberg, que aclaró que no comparte las declaraciones mesiánicas de Moon, dijo que fue contactado por la FIIPM luego de asistir a un acto similar en Uruguay. Y señaló que al día siguiente de arribar de Montevideo se reunió con el jefe de Gabinete. "Le conté que había estado con esta gente y me sorprendió que Alberto Fernández me hiciera un comentario muy positivo sobre ellos", dijo Blumberg a LA NACION.

Blasnik indicó que "hay un acercamiento con el Gobierno" y negó que las relaciones políticas de su agrupación hayan sido mejores durante el mandato de Carlos Menem.

El ex presidente recibió a Moon en mayo de 1995 en forma secreta (luego, cuando desde Corea se difundieron las fotos, tuvo que admitirlo). Y alojó un año más tarde en la quinta de Olivos al ex mandatario norteamericano George Bush (padre) cuando éste vino a participar del lanzamiento de Tiempos del Mundo, uno de los numerosos emprendimientos periodísticos de Moon (Menem no fue a ese acto por consejo de la Cancillería).

Según el periodista y especialista en sectas Alfredo Silletta, los seguidores de Moon nunca pudieron establecerse en la Argentina ni tener tantas inversiones como en Uruguay (de lo que se informa por separado) porque "acá tienen mala prensa".

"Ideológicamente tienen una posición muy ligada a la extrema derecha. Su imagen está muy vinculada a los Bush, y eso, para cualquiera que haga política en la Argentina, sería una situación muy incómoda de reconocer", explicó.


Enlace relacionado: página de Pepe Rodríguez sobre sectas.