El País - Jueves, 6 de abril de 2006

Massachusetts extiende el seguro médico
a todos sus ciudadanos

SANDRO POZZI. Nueva York.

El Senado de Massachusetts acaba de romper el hielo en Estados Unidos al aprobar una legislación para que todos sus ciudadanos estén cubiertos en un plazo de tres años por un seguro médico. De los 6,4 millones de habitantes del Estado, se estima que unos quinientos cincuenta mil no disponen de protección sanitaria.

El último censo revela que se trata de un serio problema nacional: cuarenta y cinco millones de estadounidenses carecen de seguro; es decir, el 15,6% de la población. Una docena de Estados están estudiando la adopción de planes similares a los de Massachusetts.

El régimen sanitario estadounidense se sustenta en dos pilares. La mayoría de los norteamericanos están cubiertos por un seguro sufragado por la empresa en la que trabajan o financiado por la propia familia. El segundo pilar son los programas gubernamentales para los más pobres (Medicaid) y para los ancianos (Medicare). Pero este régimen no protege a toda la población. La iniciativa de Massachusetts pretende establecer un mecanismo que garantice la cobertura universal sanitaria.

La legislación de Massachusetts está diseñada para repartir el coste entre las familias, las empresas y la administración. Esto se conseguirá con tres medidas superpuestas.

Se obligará en primer lugar a los ciudadanos de clase media a suscribir un plan sanitario que puedan permitirse, si no lo hacen serán penalizados.

Se exigirá que las empresas con más de diez empleados paguen un seguro médico barato o cubran parte de los costes sanitarios, también bajo la amenaza de sanción.

Y en tercer lugar, se destinarán más fondos federales a Medicaid, se creará un fondo para "pymes" y se concederá una ayuda a las familias pobres para costearse un seguro.

Ejemplo para otros Estados

Massachusetts conseguirá así rebajar el más de medio millón sin seguro hasta las treintay cinco mil personas. La futura legislación, discutida durante meses en el Senado y que será ratificada por el gobernador Mitt Romney, será de obligado cumplimiento a partir de julio de 2007. El coste del programa se estima en mil doscientos millones de dólares anuales. Los analistas prevén que esta iniciativa, pionera en Estados Unidos, servirá de inspiración para otros Estados como Minnesota, Vermont, California, Maine o Nueva York, que intentan desde hace años dar pasos en esta misma línea.

El coste del seguro médico en Estados Unidos crece más rápido que los sueldos, lo que explica que muchas familias renuncien a la cobertura sanitaria privada. Los expertos del sector coinciden en afirmar que Massachusetts está dando un gran paso al imponer el seguro médico para todos los ciudadanos y empresas. Y lamentan que el Gobierno federal no haga lo necesario para rebajar el número de personas sin seguro en todo el país. También advierten del riesgo de que cada Estado termine por aprobar su propia legislación sobre la materia.